El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó ayer la ley que extiende los crímenes de odio a ataques motivados por género, orientación sexual o discapacidades.
Shepard fue un estudiante gay de educación media que fue brutalmente asesinado en 1998 en Wyoming. Byrd era un afroamericano que ese mismo año fue encadenado y arrastrado por una camioneta hasta su muerte por tres hombres blancos en el estado norteamericano de Texas.
"Después de más de una década de oposición y demora aprobamos la legislación contra el odio para ayudar a proteger a nuestros ciudadanos de violencia generada por las apariencias, por aquel a quien aman, cómo oran o por cómo son", añadió el presidente demócrata.
Miembros de la familia de Shepard y Byrd estuvieron en la Casa Blanca durante la ceremonia de la firma y Obama planificó para hoy una posterior reunión con ellos.
La ley permite a los fiscales añadir castigo adicional por crímenes que ellos consideren que están motivados por el odio a determinados grupos. Las leyes de crímenes ya existen para raza, color, religión y nacionalidad.
Representantes de la comunidad gay aplaudieron la medida. "El presidente Obama y el Congreso han enviado el mensaje de que la violencia contra las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales está mal y que nuestra comunidad no debería estar excluida de las protecciones de nuestras leyes nacionales", dijo Jarrett Barrios, presidente de la Alianza de Gays y Lesbianas contra la Difamación.

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