Sostuvo que si "las familias se están ajustando los cinturones, lo mismo tiene que hacer Washington". No habrá aumentos para quienes ganan más de 100.000 dólares anuales. Y tampoco se permitirá recibir regalos de lobbistas.
Todas estas medidas tienen por objeto restaurar la confianza de los estadounidenses en el gobierno y la del mundo entero en EE.UU.. Obama también dedicó parte del día al conflicto en Oriente Medio. Si bien hasta ahora había evitado pronunciarse argumentando que el país tiene un presidente a la vez, ayer el nuevo jefe de la Casa Blanca dejó en claro que tiene toda la intención de participar muy activamente en la búsqueda de una solución. Ayer llamó por teléfono al presidente de Egipto Hosni Mubarak, al premier israelí Ehud Olmert, al Rey de Jordania, Abdullah, y al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas (Ver pág. 21). La flamante secretaria de Estado, Hillary Clinton, no estuvo porque fue confirmada por el Senado después de que tuvieron lugar. Los anuncios tendientes a restablecer la ética en la Casa Blanca ocurrieron ayer durante la ceremonia de jura de los nuevos altos funcionarios. "Mientras seamos los depositarios de la confianza pública, no debemos olvidar nunca que estamos al servicio del público" les dijo.
Obama explicó el congelamiento de los salarios de sus funcionarios diciendo que frente a la crisis económica son justos. "Cuando todas las familias se están ajustando el cinturón , lo mismo debe hacer Washington" dijo.
Más aún, Obama dijo que no contratará a nadie en aéreas donde el candidato o candidata haya estado haciendo lobby en los dos últimos años, y que cualquier funcionario que abandone la Casa Blanca no podrá trabajar para esos grupos de presión "mientras yo sea presidente". Obama también prohibió a sus funcionarios recibir cualquier tipo de regalos de un lobista. Esto marca un giro de 180 grados ya que hasta ahora se prohibía a un funcionario que salía de la Casa Blanca hacer lobby en su área pero sólo por un año.
Obama ordenó también la expansión de la desclasificación de documentos bajo el "Acta de la libertad de información". "Durante mucho tiempo hubo demasiados secretos en esta ciudad" explicó.
El flamante presidente y su esposa Michelle comenzaron el día de ayer, de acuerdo a la tradición, con una oración en la Catedral de Washington a la que concurrieron los futuros miembros de su gabinete y los líderes del Congreso. Por primera vez, la oración estuvo presidida por una mujer, la Rev. Sharon Watkins, de la Iglesia Cristiana, e incluyó a representantes de otras religiones como la islámica y la hindú. Todos signos de que la cosas han comenzado a cambiar.


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