El gobierno de Barack Obama revirtió ayer una política de la era Bush, y decidió que consumidores y proveedores de marihuana con fines medicinales no sean arrestados en los estados donde, por ley, se permite el consumo de cannabis por motivos terapéuticos.
En el país son 14 los Estados en que está permitido el uso de marihuana por motivos terapéuticos: Alaska, California, Colorado, Hawai, Maine, Maryland, Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Rodhe Island, Vermont y Washington.
California es el único entre ellos que cuenta con dispensarios o negocios que venden marihuana para fines medicinales e incluso anuncian sus servicios.
El memorándum de tres páginas, que explica la política, le aconseja a los fiscales que no destinen recursos federales en aquellos estados "en individuos cuyas acciones están en cumplimiento claro e inequívoca de las leyes estatales existentes relacionadas con el uso médico de la marihuana".
El memorándum fue enviado ayer a fiscales federales de los 14 estados mencionados, así como a funcionarios de alto nivel del FBI y de la DEA. La nueva política marca un cambio significativo respecto de la seguida por el Gobierno de Bush, que ordenó que los fiscales persiguiesen a los poseedores de droga ligera, en virtud de la ley federal, más allá de las leyes estaduales.

Comentá la nota