Egipto sufrió la explosión de una bomba a la salida de una Iglesia que dejó 21 muertos y 79 heridos. En Nigeria otra explosión en un cuartel militar dejó al menos cuatro fallecidos
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, "condenó firmemente" los mortíferos atentados perpetrados en Egipto y Nigeria la víspera de Año Nuevo, anunció este sábado la Casa Blanca en un comunicado
La explosión de una bomba, que mató al menos a cuatro personas anoche junto a un cuartel de Abuya, Nigeria, ha originado ayer una polémica sobre la política de seguridad del país, cuando faltan menos de cuatro meses para los comicios generales.
Según cifras oficiales facilitadas ayer por el portavoz de la Policía local, Olusola Amore, cuatro personas murieron y trece resultaron heridas en la explosión de una bomba anoche en un patio de entretenimiento junto al cuartel de Sani Abacha, el mayor de Abuya, la capital de dicha nación.
Mientras tanto, en Egipto se produjo un ataque durante la noche de Año Nuevo, delante de la iglesia de los Santos (al Qidisin) en Alejandría, la segunda gran ciudad del norte del país, hacia las doce y media de la noche, cuando los fieles salían del templo. Este dejó 21 muertos y 79 heridos, según ´las últimas estadísticas oficiales.
La hipótesis de un coche bomba, barajada en un principio por las autoridades, fue descartada por el ministerio de Interior, quien reveló que la masacre fue "probablemente" perpetrada por un kamikaze. La bomba, de fabricación local, contenía trozos de metal "para alcanzar al mayor número" de personas posible, según el ministerio.
Las circunstancias de la explosión, "vistos los métodos que predominan actualmente las actividades terroristas a nivel mundial y regional, indican claramente que elementos exteriores planificaron la puesta en escena" del atentado, precisó. Esta manera de hablar parece referirse a los métodos empleados por Al Qaeda, especialmente en Irak.

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