Los monotributistas fueron la vía por la cual el intendente gambeteó su propia ordenanza para no contratar personal.
No bien asumió, el intendente Daniel Giacomino envió al Concejo Deliberante una ordenanza que le ataba las manos a la hora de contratar personal que no fuera para Salud o Educación. Lo hizo para diferenciarse de su antecesor, Luis Juez, que había abusado de los pases a planta permanente y de las contrataciones.
La norma resultó efectiva. De hecho, durante la gestión Giacomino no hubo nuevos contratados, y tampoco pases a planta. El resultado es que la planta permanente se achicó un uno por ciento, aunque se realizaron varios concursos en el área de Salud.
Sin embargo, el intendente encontró en la figura de los monotributista una vía de escape a la restricción que se había autoimpuesto: unos 145 de los que facturan bajo el régimen de monotributo trabajan en Salud, pero también abundan en dependencias del Palacio 6 de Julio y los CPC, pese a la abundancia de empleados de planta en esos sectores. En total, son unos 400.
Ayer, desde el propio municipio, trascendió que la presión del Suoem respecto a los monotributistas obedece a que muchos de ellos son hijos de empleados municipales. Desde el Suoem negaron esa información y dijeron que “los hijos” son menos de una decena.


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