El nuevo año traerá abundancia y prosperidad al pueblo Ranquel

El nuevo año traerá abundancia y prosperidad al pueblo Ranquel
La celebración del Wiñoy Xipantu, año nuevo Ranquel, anunció abundancia y prosperidad para la comunidad ubicada al sur de la provincia, sobre la ruta 27 a 234 kilómetros de la capital.
“Por suerte las banderas han bailado con el viento de la noche y no se han enredado. Y otra cosa notable fue que la Luna estuvo llena con mucha abundancia. Eso quiere decir que vamos a tener un buen año. Pero esto no debe hacer que descuidemos el esfuerzo porque ningún triunfo es gratis. Tenemos que seguir con el trabajo de todos los días para nuestro bienestar y trabajar por la identidad y la raíz que es lo que nos fortalece y nos va a llevar al triunfo”, dijo Pascuala Carrizo Guakinchay, jefa del Programa Culturas Originarias.

La ceremonia espiritual donde el pueblo Ranquel recibe el nuevo año a partir del último solsticio del día 21 hasta el amanecer del 22, justo con el comienzo del invierno, se desarrolló esta vez con la organización del Ministerio de Turismo y las Culturas, la presencia del gobernador Claudio Poggi y visitantes Ranqueles de La Pampa y Bahía Blanca; Mapuches de Río Negro y Huarpes de Mendoza.

También el nuevo lonko de la comunidad, Daniel Sandoval, coincidió con los buenos augurios: “Vimos los signos de la prosperidad para el trabajo de la hacienda del ganado, que es lo que nosotros trabajamos y la parte turística. Porque uno de los desafíos para este año será lograr una feria de remates de hacienda dentro del campo y tratar de sacar a la venta nuestros caballos criollos. Y para nuestras mujeres apuntamos que los turistas vengan a visitarnos y conozcan nuestra cultura”.

Apenas despuntó el sol sobre el inmenso cielo ranquel, cerca de las 8:30, el guía de la ceremonia hizo los agradecimientos y pedidos para el nuevo año frente al ruhue (tótem sagrado) donde estaban apostadas las banderas y las ofrendas a la tierra. Enseguida dos niños ranqueles llevaron, a las más de 300 personas que participaron, un puñado de yerba y azúcar que representaba los dones de la tierra para que este nuevo año sea de prosperidad. Y enseguida comenzaron a marchar alrededor del monumento sagrado: “En la ronda se ubicaron en el primer círculo los líderes de los pueblos originarios con el guía de la ceremonia, en el segundo el resto de la comunidad Ranquel, Huarpe y Mapuche y después los invitados y la gente que vino a participar. Fue hermoso porque fue participativo, multicultural y es una forma de extender la mano para poder el día de mañana abrazar”, explicó Pascuala.

El gobernador Poggi, ataviado con un poncho que le regalaron los anfitriones, comentó que “vine a compartir esta ceremonia con el pueblo Ranquel despojado de la investidura de Gobernador. San Luis tiene un enorme respeto por las culturas originarias desde el marco constitucional, desde la restitución de las tierras, desde haber colaborado con la construcción de sus casas, escuela, hospital y ahora transitando la etapa del desarrollo económico para que cada uno de ellos sea independiente. Participé apreciando y admirando esta ceremonia tan cálida y afectuosa”.

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