En 2010, Maximiliano Bertolotti, su hermano Gustavo y Matías Verón habían sido absueltos del cruento asalto perpetrado la noche 26 de octubre de 2008. Pero el Tribunal Superior ordenó un nuevo proceso
El hecho sucedió entre la noche del 26 de octubre de 2008 y la madrugada del día siguiente en el domicilio de ese matrimonio, en Cabrera. Los asaltantes coparon la vivienda y no ahorraron golpes y mortificaciones hacia sus ocupantes, para así poder apropiarse de una suma de 8 mil pesos más alhajas.
Horas después, familiares de los ancianos se encontraron con la pareja maniatada y con claros signos de haber sido quemados con agua caliente.
Dominga Rosso tenía una media de mujer en la boca, se encontraba maniatada en una habitación y había fallecido de un paro cardíaco por sofocación, según indicó la autopsia que le practicara el médico forense.
Su esposo, Anselmo Carrera, fue hallado en el baño, amarrado al bidet y amordazado. En su cuerpo se detectaron traumatismos, escoriaciones y quemaduras.
Ayer no pudo estar presente en el nuevo juicio que se lleva adelante en Tribunales. Su delicado estado de salud no le permitirá volver a declarar en la Justicia, por eso las juezas de la Cámara Primera del Crimen, Lelia Manavella, Nora Sucaría y Virginia Emma, decidieron tomar como válido el testimonio que el viudo dejara plasmado en los albores de la investigación.
Ya en 2010 los tres acusados -Maximiliano “Chamí” Bertolotti, su hermano Gustavo, conocido con el alias de Nené, y Matías Verón- habían sido juzgados en los Tribunales locales y absueltos con el voto mayoritario de un jurado que entendió que no había pruebas suficientes para declarar la culpabilidad del trío.
Ayer, en el banquillo de los acusados sólo estaban dos de los imputados, pues Nené Bertolotti se encuentra prófugo desde el mismo momento en que el máximo tribunal de Justicia de la Provincia decidió anular aquel primer juicio y ordenar un nuevo juzgamiento.
Esa decisión obligó a la Policía a una nueva detención de Verón, un joven que desde los 13 años trabajó de changarín en una conocida manisera de General Cabrera; en tanto que “Chamí” Bertolotti seguía preso porque días después de recobrar su libertad, en julio de 2010, fue detenido por haberle robado 30 pesos a un vecino de esa localidad, valiéndose de un tenedor con el que agredió a su víctima.
En su breve intervención frente a las juezas, “Chamí” Bertolotti atribuyó a su adicción a las drogas esa conducta reincidente y remarcó que tras volver a la prisión no tomó más estupefacientes y que aprovechó su alojamiento en la prisión de Río Cuarto para concluir sus estudios primarios.
El juicio que se cumple con la intervención de un jurado popular proseguirá hoy en la Cámara Primera del Crimen.
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