Van por el segundo servicio. A principios de diciembre trasladan Maternidad y Neo.
La internación que va en esta etapa es la de Maternidad y Neonatología, que implicará el movimiento de un promedio de 50 embarazadas y 40 bebés. En esta unidad, atienden casos diversos, de parturientas que llegan, embarazadas de alto riesgo, sólo bebés internados o sólo mamás internadas, entre otros. Todos los casos se atenderán con un servicio de profesionales en ambos sectores -el viejo y el nuevo hospital- y se moverán en ambulancias por los ingresos permitidos, no en camillas por los pasillos exteriores, dijo Rosales.
El lugar nuevo permitirá pasar de 42 camas de Neo a 52, estas últimas divididas en tres áreas: 12 de terapia, 20 de terapia intensiva y 20 de engorde, mientras que las de Maternidad se mantendrán en 80. Rosales dijo que el nuevo hospital se caracteriza por ser funcional, permitiendo ampliar y reducir la cantidad de camas de cada servicio de acuerdo a las necesidades.
La mudanza de la internación, que irá al segundo piso, llevará entre 72 y 96 horas, apuntó el director. Para cerca de esa misma fecha se prevé mudar el quirófano y el centro obstétrico, que van en planta baja. Todo dependerá también de que el Ministerio de Infraestructura entregue por esos días las instalaciones.
En el Laboratorio, que empezará a atender a internados y ambulatorios desde el lunes -esta semana manejaron urgencias e internación y postergaron turnos programados- trabajan unas 100 personas y hacen unos 400 análisis al día.
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