Luego de años de promesas mientras magnates extranjeros se apropiaban de las mejores tierras argentinas, la presidenta Cristina Fernández reiteró ayer que enviará un proyecto de ley para limitar la compra de tierras por parte de extranjeros, en un acto con fuerte contenido político que tuvo por objeto seducir a sectores del campo
La jefa del Estado habló así en el Luna Park durante el acto organizado por la Corriente Agropecuaria Nacional y Popular (Canpo) que impulsa el ministro del área, Julián Domínguez, uno de los nombres que suena como posible acompañante de Daniel Scioli en la fórmula para la Gobernación.
“Queremos un campo para muchos”, fue la síntesis de la idea que la mandataria expuso en su discurso frente a los técnicos, militantes y profesionales del agro de todas las provincias, convocados por Domínguez.
Luego de insistir en la necesidad de aunar el agro con la industria para “lograr una nueva ruralidad del Bicentenario que cambie la del Centenario”, eminentemente rural, la Presidenta reclamó al Congreso que apruebe el proyecto “que consagra los derechos del trabajador rural”.
Recordó que esta iniciativa fue elevada en 2010 para que los trabajadores del campo “ejerzan su labor en condiciones dignas, con lo que tendrán, además, un compromiso mucho más grande en lo que hacen y generarán más producción”.
Al detallar su idea de “nueva ruralidad”, la Presidenta habló de “un cambio estructural” en el sector que permita que los “pequeños y medianos productores puedan asociarse e introducir el cooperativismo como una de las armas más formidables”.



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