Fernando Simón, abogado, ex senador y ex funcionario, asumió pregonando transparencia e independencia. Revisará en qué situación están esos pleitos y sacará las oficinas de Casa de Gobierno hacia fin de año.
El nuevo fiscal de Estado, Fernando Simón (42), revisará más de 20 mil juicios que lleva adelante ese organismo extrapoder, a modo de evaluación de la tarea que tendrá por delante.
Luego del juramento, el funcionario explicó que les ha solicitado a sus colaboradores hacer un barrido sobre el estado de estos pleitos, ya que muchos de ellos ya están en etapa de finalización del litigio, pero aún siguen como pendientes en los registros informáticos.
Para esta tarea, Simón pretende capacitar a los abogados de la fiscalía y a la vez protocolizar los procesos para hacer más ágil la resolución de los conflictos.
Aseguró que “es necesario bajar la litigiosidad” y agregó que “es un desafío lograr mayor profesionalidad en los abogados de la Fiscalía de Estado. Sería ideal que pudieran dedicarse exclusivamente a esto, pero no es fácil, hay que hacer un régimen de concurso y de ahí en más, lograr prestigiarla y que sea un honor ser abogado de este organismo”.
Desde que fue elegido en el Senado, en una jornada llena de sospechas por la posible compra de votos, el ex funcionario de Celso Jaque ha prometido ser más transparente e independiente del poder político y empresarial, para no correr la misma suerte de varios de sus antecesores, que se fueron cuestionados por no cuidar debidamente los intereses del Estado provincial.
Avisó de todos modos, que no se ve así mismo pasando 20 años en esta función, porque “todo tiene un ciclo”, pero a la par recalcó que “es necesario que el fiscal tenga estabilidad para “no que sea amenazado por algún funcionario o partido que no le guste la tarea que haga el fiscal”.
Simón adelantó que antes de fin de año sacará las oficinas del organismo extrapoder de Casa de Gobierno para afirmar más la independencia de su gestión.
También dijo que seguirá trabajando con el mismo equipo de profesionales para aprovechar su experiencia: Javier Fernández en Investigaciones Administrativas, quien hasta ahora era el fiscal subrogante; Abel Albarracín, de Asuntos Administrativos; Amílcar Moyano, de Asuntos Ambientales, y Pedro García Espetxe, de Asuntos Judiciales.
En el breve acto hubo varias caras de la política: el presidente de la UCR, Sergio Pinto y legisladores, el demócrata Richard Battagion y los miembros de la Corte Jorge Nanclares y Mario Adaro. Todos, fuertes indicios de que Simón tenía consenso político para arribar a este cargo. El 31 de marzo, el Senado aprobó la postulación por 20 a 16.►"Asumí un compromiso y no me importa qué gobernador esté a cargo. Voy a ser un fiscal de Estado independiente ni obstaculizador ni complaciente" (Fernando Simón)►0,07 por ciento del presupuesto total de Mendoza es destinado al funcionamiento de Fiscalía de Estado, que cuenta con un cuerpo de 120 abogados para su tarea.
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