Lo expresó Eduardo Romani, presidente del Colegio de Abogados de Salta, quien afirmó ser víctima de una maniobra mediática y política para desprestigiarlo tras calificarlo como socio cómplice de Juan Carlos Romero en la Justicia salteña.
El Nuevo Diario publicó en su edición de hoy un artículo que denuncia un intento de Juan Carlos Romero de influir en la justicia y evadir cualquier ulterioridad penal en las ochos causas judiciales que se le siguen, impulsando la designación del ex fiscal de Estado, Ricardo Casali Rey, en el cargo de fiscal ante la Corte Nº2.
En la misma nota también aseguran que el Colegio de Abogados es manejado por Romero a su antojo a través de su actual presidente, Eduardo Romani, “cuyos servicios regenteó a cambio de que el senador nacional lo nomine en la lista de conjueces federales para Salta”.
Ante esto, Romani sostuvo que la publicación es una vergüenza y un insulto a la inteligencia de los salteños, que no resistirá ningún análisis y que estudiará qué medidas tomar al respecto, sin darle más trascendencia de la que merece.


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