Miles de neuquinos quisieron conocer la nueva atracción de la ciudad.
El local abrió a las 9 y la multitud se agolpó para lograr ingresar inmediatamente. Todas las góndolas estaban repletas y la cola de carritos se repetía en toda la línea de cajas, donde personas solas o parejas llevaban, por lo menos, unos pocos productos.
Pese al furor, las compras fueron cautelosas y poca gente se animó a llevarse electrodomésticos o productos tecnológicos. Muchos pasearon y no compraron nada.
Los precios cuidados también fueron muy buscados, pero para algunos de los que concurrieron, faltó variedad.
En otro orden y tal como había avisado el inendente Horacio Quiroga, el tránsito vehicular sobre la calle Doctor Ramón se transformó en un nuevo punto caótico desde la inauguración del Coto y se formaron largas colas de autos.

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