“Nuevamente estamos frente a un golpe al bolsillo del contribuyente”

“Nuevamente estamos frente a un golpe al bolsillo del contribuyente”

Como todos los años por esta época se discute la actualización de la Ordenanza Fiscal e Impositiva (OFI). Para este 2019 el departamento ejecutivo local envió un proyecto con varios datos pintorescos para ser analizados, nuevamente estamos frente a un golpe al bolsillo de contribuyente que paga las tasas municipales.

Por Maximiliano Cantoni

No es un detalle menor como recauda los recursos propios un municipio, que es de lo que trata la OFI. No da lo mismo que se aumente la presión tributaria sobre un sector más que sobre otro, no da lo mismo que sea progresiva (agentes con mayores ingresos deben pagar una tasa más alta) o regresiva (los que menos tienen sean los que sufran la mayor carga en relación a sus ingresos). No da lo mismo, más en la situación de crisis en la cual se encuentra el partido de Necochea. Dónde se ajusta es una decisión política y se ve claramente reflejada en el proyecto de OFI presentado por el Frente Renovador.

Para ser tratados con el detalle que ameritan cada punto a desarrollar y no hacer muy extensa y tediosa la lectura se dividirá el presente trabajo en partes.

En esta primer parte del análisis se tratará el cambio de las categorías fiscales. Las mismas son las que se utilizan para calcular las tasas por Servicios Urbanos, por Alumbrado Público, por Servicios Sanitarios, por Fortalecimiento, Promoción y Prevención para la salud, Solidaria de Prevención y Protección Ciudadana y Tasa de Gestión Ambiental. Es decir todas las tasas que paga el propietario de una vivienda en el partido de Necochea tanto en la boleta de tasas urbanas como en la boleta del servicio eléctrico. Un dato no menor es que por todas estas el estado municipal recauda dos de cada tres pesos que recibe en concepto de tasas.

¿Qué paso? ¿Por qué se cambiaron las categorías fiscales? El primer dato es que según lo estipulado para el presente año se deberá aplicar la nueva valuación fiscal de los inmuebles que aplicó la Provincia de Buenos Aires en el año 2018 ¿Esto amerita cambiarlas radicalmente como se pretende? No ¿Entonces cual es la finalidad? Dejemos la respuesta de esta pregunta para el cierre.

Hagamos un poquito de historia reciente. Hasta la fecha, con la OFI vigente que se intenta modificar, hay cinco categorías que tienen dos componentes: el primero es el valor del inmueble por metro cuadrado del terreno y el segundo la existencia o no de servicios e infraestructura (agua, cloacas, gas, energía eléctrica, alumbrado público, pavimento, recolección y tratamiento de residuos, conservación y mantenimiento de la vía pública, transporte público). Para armar las categorías se divide la valuación fiscal fijado por la provincia por la totalidad de los metros cuadrados de la propiedad y si supera ciertos valores se va subiendo de categorías. La última categoría correspondía a los barrios cerrados (Barrio Médanos). Hay que resaltar que los valores de corte son irrisorios (por lo bajo) dado que no se actualizan hace muchísimos años. Es así que la gran mayoría de las propiedades se encontraban en las categorías más altas. Es una obviedad pero no está de más recordar que a mayor categoría se paga más en concepto de tasas.

Por otro lado, dice que si se cuenta con más de dos servicios de los antes detallados se pasaba a la segunda categoría, es decir para ser de la más baja se tiene que tener solo uno, las otras categorías se mantienen con dos o más servicios, es decir que es muy poco operativa esta restricción.

Por lo detallado las categorías preexistentes no son la panacea de la progresividad del sistema de tasas. Desde este humilde espacio se viene reclamando una actualización y cambio de los parámetros para establecerlas.

¿Cuál es el proyecto para el 2019? Directamente se elimina el criterio de los servicios y se toma solamente el valor bruto de la propiedad sin tomar en cuenta los metros cuadrado. Es decir si antes era una fantochada la restricción de los servicios, en vez de mejorarla se opta por eliminarla. Es lo mismo no tenerlos, tener uno o todos: te lo cobran igual y lo mismo a todos los contribuyentes.

El otro cambio, no tener en cuenta el tamaño de la propiedad para normalizar y estandarizar, es también un despropósito. Da lo mismo tener un terreno de un tamaño considerable en la periferia que un departamento en el centro o en la playa más chiquito pero coqueto (y con todos los servicios) que valga lo mismo ¿es razonable y equitativo?

Como frutilla del postre se elimina la categoría superior de barrios cerrados.

Claramente es una medida regresiva, que la cuestión distributiva le importa muy poco. Veníamos de “Guatemala” y vamos a “Guatepeor”. Todo premeditado. Quizás con este análisis y las próximas partes de este informe se pueda esbozar una respuesta al fundamento del cambio de las categorías.

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