El Senado le dio la media sanción que faltaba. En Córdoba, ya se aprobó una norma que persigue la desinstitucionalización de los internados.
El proyecto reconoce la autonomía de las personas con padecimiento mental y su capacidad para decidir sobre lo que desea, y propugna la no discriminación de las personas por su situación de padecimiento mental. Además, incluye a la temática de adicciones como parte del campo de la salud mental.
Por otra parte, establece que las acciones de salud mental deben realizarse en una red de servicios de salud mental basados en la comunidad y recomienda la internación de personas con padecimiento mental, como un recurso terapéutico a utilizar sólo en situaciones excepcionales y en hospitales generales.
Finalmente, promueve el trabajo interdisciplinario de los equipos de salud y establece que el diez por ciento del presupuesto de la cartera del área esté destinado a la salud mental.
En Córdoba. A fines de octubre de este año, la Legislatura de Córdoba sancionó su propia “ley de desmanicomialización”, con el objetivo de correrse del paradigma sanitario que históricamente implicó la internación durante años de las personas con alguna enfermedad mental.
En la provincia de Córdoba existen 1.370 personas internadas. El 40 por ciento de ellas ocupa una cama por estadía “breve” (hasta 45 días de internación). El resto de los pacientes están por estadía “crónica” y, en promedio, pasan siete años de sus vidas internados.
La nueva regulación establece una red de dispositivos para que el abordaje del paciente con un problema de salud mental comience en los centros primarios de salud. Además, se ordena la coordinación entre Provincia y municipios para destinar recursos a la creación de equipos interdisciplinarios.
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