Joaquín Reynoso es camionero de YPF. Lo reciben como si fuera una estrella de rock, con los brazos abiertos, con el alivio de los trabajadores y de los dueños de estaciones de servicio.
Joaquín baja del enorme vehículo cisterna y ante la broma típica hacia alguien que se espera con mucho anhelo dialoga con El Tribuno en un playón de la zona norte.
El trabajador nos cuenta su típico periplo laboral: “salgo durante la mañana de Córdoba. A la noche llego a Rosario de la Frontera donde descargo y hago noche. A la mañana siguiente llego a Salta (capital) y comienzo a recorrer las estaciones de la ruta asignada, que son 3 o 4 nada más. Luego emprendo el regreso”.
Lo cierto es que este trabajador del volante asegura que la ruta sigue siendo la misma, sólo que deja una cantidad proporcionalmente menor de combustible por cada estación que visita.
“Es cierto que tenemos alguno clientes más que a la vez piden mayor volumen de combustible, pero el problema más grande es la paranoia de la gente que es entendible porque nadie sabe cuándo podrá conseguir nafta”, dice Reynoso.
Confirma a este medio que siguen siendo de entre 12 a 15 camiones diarios, según el día, los que salen para este sector del país, es decir para las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy.
En total hay 56 camiones destinados a trabajar en todo el noroeste .
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