El diputado Julián Domínguez le reclamó más compromiso con Cristina. Duras réplicas
En encargado de intensificar la ofensiva fue el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, quien reclamó a Scioli mayor compromiso para “defender” a la Presidenta y reabrió una polémica con dirigentes cercanos al mandatario, que salieron a contestarle con similar dureza.
Así, le salieron a contestar los legisladores bonaerenses Guido Lorenzino, Baldomero “Cacho” Alvarez y Alberto De Fazio, quienes también apelaron a frases bíblicas y a acusaciones de “fanatismo” y de “converso” para recordarle a Domínguez que “desde 2003 a 2007 fue opositor” al kirchnerismo ya que integraba el duhaldismo bonaerense y “se convirtió en fanático”.
Pero Domínguez se encontró también con una réplica desde el círculo más estrecho del propio Scioli, ya que su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, dijo anoche: “Que Domínguez se preocupe en descalificar a Scioli, a Massa o no sé a quién, demuestra que no está a la altura del cargo que ocupa”.
FRIO O CALIENTE
Domínguez se refirió a los duros cuestionamientos que la Presidenta dirigió a Scioli la semana pasada por no salir a defenderla de las denuncias de corrupción que involucran a la Casa Rosada. Y señaló: “En esto se es evangélico: o se es frío o se es caliente, a los tibios los vomita Dios”, afirmó.
“La principal tarea de quienes conformamos el equipo que conduce la Presidenta es trabajar y acompañar los tiempos que ella va marcando y defender a la Presidenta” añadió Domínguez, para luego señalar que “cada uno sabe la responsabilidad que tiene en este momento que es histórico para la política y para nuestro partido”.
Para el titular de la Cámara baja, los actuales “son tiempos de definiciones que requieren contundencia y no dejar lugar para la interpretación ni margen para la especulación política. Es necesario de la dirigencia el acompañamiento al liderazgo de nuestra Presidenta”.
FANATICOS Y CONVERSOS
Desde el sciolismo, salieron a retrucar. El diputado Lorenzino acusó a Domínguez de “convertirse al kirchnerismo”. Y en ese sentido, sostuvo: “él fue opositor desde 2003 a 2007 más o menos. Cuando uno se convierte a una religión, a un partido político o a una idea pasa de ser un opositor a un fanático. Y esto es lo que le pasa a Domínguez”.
“El fanatismo y la irreflexión no nos llevan a ningún lado, añadió.
Por su parte, el senador y referente de la agrupación La Juan Domingo, “Cacho” Alvarez, retrucó a Domínguez con otra frase bíblica: “A los alcahuetes los escupe Dios, porque ni él los tolera”, dijo.
Y el senador De Fazio, afirmó a través de la red social Twitter: “Julián Domínguez hablando de lealtad y de que hacen falta dirigentes de origen peronista puro. Mirá a tu alrededor Julián, y comprate un espejo”.
Y luego, como se dijo, Pérez lo acusó de “no estar a la altura” del cargo que ocupa.
ANTECEDENTES
El nuevo cruce entre kirchneristas y sciolistas se produjo luego de que la presidenta durante un acto que compartió con Scioli en Lomas de Zamora, acusara el jueves pasado quienes desde el oficialismo no la “defienden” públicamente de las críticas y “miran para otro lado”. Pero Scioli descartó la posibilidad de una ruptura, aunque el pasado sábado durante un acto en Tandil se mostró firme a la hora de descartar su eventual candidatura testimonial para apoyar la lista de la Casa Rosada aunque la Presidenta se lo pida.
En aquellas declaraciones, el mandatario bonaerense respondió con una ironía cuando dijo “comprender” el reclamo de apoyo de la Presidenta y completó: “A mí también me gustaría que me apoyaran más”, quejándose así de la actitud de legisladores enrolados en el kirchnerismo que no aprueban una serie de iniciativas que el Gobernador viene impulsando, como la regionalización, la creación de las policías de prevención municipal y la denominada “ley de pacificación” que restringe las excarcelaciones.





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