Triunfó el socialismo en los comicios locales y se afianzó la ultraderecha
PARIS.- La ofensiva del Frente Nacional (FN) y los buenos resultados del Partido Socialista (PS) en la segunda vuelta de las elecciones cantonales francesas de ayer, sumados a un sondeo que contempla todas las posibilidades para las elecciones presidenciales de 2012, colocaron al presidente francés, Nicolas Sarkozy, en situación extremadamente delicada para enfrentar su futuro político.
Como era previsible, el FN confirmó ayer su avance, aunque sin traducirlo en número de representantes, al término de unos comicios marcados por la abstención.
Ampliamente ganadora en la primera vuelta, la izquierda confirmó su mayoría en la presidencia de los ejecutivos departamentales, aun cuando la derecha consiguió salvar algunos baluartes representativos, como Sarthe, bastión del primer ministro, François Fillon.
En todo caso, la abstención de casi 55% -20 puntos superior a la segunda vuelta de las cantonales de 2004- confirmó el desapego cada vez más profundo de los franceses por la política y por los partidos tradicionales.
En cifras generales, el PS habría obtenido 35,75% de los votos, el partido de gobierno Unión para una Mayoría Popular (UMP) apenas 20,21% y el ultraderechista Frente Nacional -que logró mantenerse para el ballottage en unos 400 cantones- reuniría el 11,73% de los sufragios.
"Voto de adhesión"
La presidenta de la formación de extrema derecha, Marine Le Pen, se congratuló por "el aumento excepcional" de su partido entre los dos turnos, repitiendo que el FN obtiene, en este momento, un "voto de adhesión". En todo caso, los votos conseguidos por sus candidatos no lograron alcanzar la decena de representantes que ella esperaba.
El PS, que ya controlaba 58 departamentos sobre 100, le arrebató otros dos a la derecha.
Pero lo más preocupante para la derecha y, sobre todo para Nicolas Sarkozy, es un sondeo del instituto Ipsos divulgado ayer que demuestra que cerca de un tercio (32%) de los electores de UMP son favorables a la idea de una alianza con el FN a nivel local, mientras que el 28% la aprobaría a nivel nacional.
Según el mismo sondeo, si las elecciones presidenciales se llevaran a cabo el próximo domingo, Nicolas Sarkozy llegaría tercero en la primera vuelta en casi todas las configuraciones posibles.
Sarkozy obtendría el 17%, detrás del socialista Dominique Strauss-Kahn (34%) y de Marine Le Pen (21%). También llegaría tercero si la candidata socialista fuera la primera secretaria del PS, Martine Aubry.
Por el contrario, sería segundo detrás de Marine Le Pen si la candidata PS fuera Segolène Royal.
Si esas proyecciones se confirman en las próximas semanas, con toda seguridad profundizarán los interrogantes que ya agitan a la mayoría presidencial sobre la real capacidad del jefe del Estado para representar a la derecha en las elecciones de 2012.




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