"Nuestra tarea es fortalecer el consenso en torno al Gobierno"

"Nuestra tarea es fortalecer el consenso en torno al Gobierno"
El ministro político, Gustavo Saadi, marcó los principales objetivos de su gestión y se mostró confiado para los comicios de octubre.
El ministro de Gobierno, Gustavo Saadi, planteó los principales objetivos de su gestión frente a la cartera política y analizó la situación en que se encuentra el Gobierno tras las elecciones.

"Nuestro objetivo principal es fortalecer el consenso en torno al gobierno de Lucía Corpacci, sostener lo obtenido hasta ahora y aceitar los vínculos con la sociedad y las instituciones para profundizar los cambios que nuestra gestión lleva adelante. El consenso en torno al Gobierno es muy grande, pero necesitamos más para ejecutar los cambios con mayor rapidez y eficacia", explicó Saadi a El Ancasti.

- ¿Por qué cree que es necesario enfatizar este punto? El Gobierno no tiene todavía dos años...

- No creo que sea un énfasis; la construcción de consensos políticos es una tarea permanente en el ejercicio democrático y una función inherente a la cartera política. Pero tal vez para nosotros es más urgente por la actitud obstructiva que asumió la oposición. El consenso se construye en todos los ámbitos. Tenemos el ámbito social, donde el respaldo a la gestión es innegable y muy fuerte. Tenemos, por otro lado, el consenso en el ámbito parlamentario, que necesariamente contempla las relaciones con la oposición, que hasta ahora no nos ha respondido como esperábamos en el marco de un juego limpio. También están las relaciones con el Poder Judicial, que tienen que ser mucho más dinámicas y ajustadas, sobre todo por el problema de la inseguridad. El diálogo con los intendentes de todas las fuerzas políticas para la ejecución del programa del Gobierno a nivel municipal, y con las organizaciones de la sociedad civil, que expresan distintos intereses. Creo que el esfuerzo político y administrativo que demandó ordenar y encarrilar lo que heredamos del FCS por ahí demoró el abordaje de algunas situaciones, pero eso se va a agilizar ahora.

- ¿Cómo avizora la relación con la oposición en este sentido?

- Yo espero que la actitud cambie, pero no nos vamos a quedar a esperar eso; vamos a avanzar rápidamente en todos los ámbitos. El FCS se desliga muy fácilmente de sus responsabilidades. Las culpas que nos atribuye son las suyas. Nosotros tuvimos que hacernos cargo de una administración pública devastada, con una carrera administrativa destruida, desequilibrios salariales muy grandes y un alto porcentaje de trabajadores precarizados que eran víctimas de una situación extorsiva. También nos legaron una exclusión social enorme, servicios públicos en estado de colapso y un preocupante crecimiento de las adicciones. La sociedad advierte esto y advierte, al mismo tiempo, que el FCS retiene el control en instituciones como el Senado, que utiliza para boicotear al Gobierno al no proporcionarle los instrumentos necesarios para gobernar. No obstante lo hacemos, pero debemos estar permanentemente luchando contra la actitud obstructiva del FCS, y eso es muy desgastante.

- El Gobierno, de todos modos, parece no encontrar el camino en algunos temas críticos, como el de la seguridad...

- No lo creo. Nosotros tenemos claras las prioridades de la sociedad y los mecanismos para darles respuesta, pero a la complejidad de los problemas se suma el permanente bloqueo del FCS. Lo de la seguridad es un ejemplo claro. La Gobernadora decidió priorizar el combate contra este flagelo, envió a la Legislatura un proyecto de ley de Seguridad y otro para darle rango ministerial al área correspondiente. Pero el FCS no trata la ley de Seguridad ni quiera tratar la reforma de la ley de Ministerios, de manera que el Gobierno debe crear el área por decreto, con rango de secretaría de Estado, que en la práctica es casi lo mismo. Otro tanto puede decirse de Educación: la ley para consolidar los cambios no se trata en la Legislatura por la negativa de la oposición. Igual nosotros gobernamos, pero la actitud de la oposición es obstructiva e hipócrita: por un lado, claman por la solución de los problemas y, por el otro, niegan los instrumentos para proceder a estas soluciones.

- ¿Cómo estima que evolucionará la situación en el peronismo y con Luis Barrionuevo?

- El componente vertebral de nuestro Gobierno es peronista, el sentido de la gestión es peronista, orientado a la inclusión social, y el peso de la conducción está en el peronismo. Yo a Barrionuevo lo respeto como compañero y como dirigente, así como respeto a cualquier dirigente y militante, de cualquier sector. Pero una cosa es ofrecer colaboración y plantear críticas, y otra muy distinta es pretender condicionar a un Gobierno legítimamente elegido. Hay una realidad política que no puede desconocerse, hay etapas que la sociedad ha superado y algunos tendrán que resignarse a ello. Es posible que algunos compañeros no se sientan satisfechos, o sientan que no se los tiene en cuenta. Esto no es así. Estoy seguro de que la sociedad catamarqueña valora todo lo realizado y advierte y comparte el rumbo que tiene el Gobierno; de ahí puede haber algún desajuste, o algunas deficiencias en lo que logramos trasmitir, pero en resolver eso estamos, y se va a traducir en los resultados de las próximas elecciones.

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