Busca regresar a la Gobernación con una campaña que apunta a “recordarles a los bonaerenses que se puede vivir mejor”. Dice que la presencia del Frente Renovador “asegura el balotaje”, y que la meta es superar a Macri para que Massa ingrese en la segunda vuelta
El Frente Renovador necesitaba una figura en la Provincia, y, pese a que se había bajado, volvió a calzarse el traje de candidato a Gobernador. A un mes de las PASO, Felipe Solá recibe a La Tecla en el coqueto complejo Pueblo Polo, en General Rodríguez, a escasos kilómetros del campo donde vive junto a María Helena Chaves, su esposa, asesora proselitista y jefa de prensa.
-Ahora está en campaña para ser Gobernador, pero en el medio se bajó y luego lo convencieron para que volviera a subirse. ¿Cómo fue?
-Yo estoy dentro del Frente Renovador y mi conducta siempre pasó por tratar de ayudar a que las cosas fueran lo mejor posible. Por eso bajé mi candidatura en marzo, porque veía que no tenía la fuerza necesaria para superar a los cuatro o cinco candidatos que había en ese momento. Me di cuenta de que era uno más, que no agregaba demasiado y tampoco me podía hacer ver, no tenía visibilidad. Entonces me bajé y trabajé en la coordinación de la campaña a nivel provincial. Las circunstancias conocidas hicieron que después me ofrecieran ser candidato nuevamente. Lo único que pedí fue apoyo político de todos, lo tu-ve y dije que sí. Hubiese sido un cobarde si decía que no.
-¿Y qué pasó con el Frente Renovador?
-Pasamos algunas penurias, dijo el paisano.
-El paisano sabe por qué las pasó.
-El Frente Renovador basó su comienzo en la frescura y el poder de base que le da-ba decir “somos veinte intendentes”; que se pusieron de acuerdo y cambiaron, en lugar de ceder el poder para arriba con tal de garantizar su permanencia, que es lo que hacen los intendentes, que son cuidadores, administradores y alambradores. Fueron distintos, e incluso mejoraron mucho su gestión por esa unidad; porque se comparten experiencias, que es como se crece. Si ésa es tu mayor fuerza, pero los intendentes empiezan a irse y te cansaste de decir que sos distinto por eso, después te lo van a achacar cuando se te vayan. Entonces empezó el deporte de decir “¿quién se le va hoy a Massa?”, que duró dos meses.
-¿Por qué se fueron?
-Por supuesto que ha habido errores, de conducción, etcétera. Pero el que tiene que dar explicaciones es el que se va, no el que se queda. Seamos justos. Pregúntele a (Darío) Giustozzi qué pasó, si su mamá lo hizo traidor o él se volvió. Pregúntele a (Francisco) De Narváez por qué cree que la política es un negocio, que si puede perder plata. se va. No soy yo quien debe dar respuestas.
-¿Por qué en la política de hoy, ante la primera dificultad casi todos huyen despavoridos?
-Yo dije que era porque son cagones, y ésa es una de las condiciones. Las otras las tendrían que explicar los que se fueron. Tendrían que explicar por qué están en política. Es el que huye, el traicionero, el que debe explicar, no el traicionado, no el que no cambia. Esa pregunta háganselas a los Giustozzi, a los De Narváez.
-Usted compartió más de una campaña con De Narváez. Después de esto, ¿nunca más?
-No imagino mi futuro con él, para nada. De Narváez vio la puerta y huyó.
-Algunos en el massismo dijeron que fue como una especie de topo, o sea que llegó al Frente Renovador, rompió y después se fue. ¿Opina igual?
-No, no tengo ese tipo de teorías. Lo que hay que hacer es preguntarle a De Narváez cuáles son las razones por las cuales hace política. A él y a los que se han ido.
-Después de ese mal trago, ¿en qué momento están ahora?
-Bajamos en marzo y abril, en el mismo tiempo que subió Scioli, rebotamos para arriba y ahora sabemos dos cosas: que estamos mejorando y nos vamos a ir acercando a Macri en la medida de lo posible, y que vamos a forzar el balotaje. Nuestra presencia asegura el balotaje.
-¿Están convencidos de que la permanencia del Frente Renovador en la carrera asegura el balotaje?
-Exactamente. Y nuestra aspiración es entrar al balotaje. Esta no es una campaña provincial, es una campaña nacional.
-¿Y en la Provincia cómo la ve?
-Mi candidatura trata de ayudar en todo lo posible a una mejor performance de Massa. Y además recordarles a los bonaerenses que se puede vivir mucho mejor y se puede estar mucho mejor gestionado.
-Así como están las cosas, ¿Massa tiene posibilidades de ser Presidente?
-Mientras haya una posibilidad vamos a seguir peleando, y creo que sí, que hay una posibilidad.
-¿Cómo ve usted a Massa?
-Es un hombre muy valiente, con una gran templanza y una capacidad de trabajo enorme, que pasó por una circunstancia muy difícil. Gracias a Sergio Massa no hay re-reelección, lo que le permite una posibilidad de cambio al país. Gracias a Sergio Massa no hay Código Penal abolicionista; lo denunció el primero de marzo de 2014 y no se animaron a mandarlo. Y gracias a Sergio Massa, la lucha contra el impuesto a las Ganancias a los trabajadores va a dar frutos el año que viene, no va a haber más impuesto a las ganancias para un salario normal, y creo que se van a gravar, como debe ser, las ganancias especulativas. Massa ha popularizado el uso de la tecnología contra la inseguridad, ha hecho un nuevo Código Procesal Penal, que la gente no conoce todavía; ha hecho propuestas económicas muy importantes; y nos hemos dedicado a la cuestión del campo con detalle.
-¿Qué cambió de aquel Solá que fue Gobernador a éste?
-Tengo más experiencia, obviamente. Pasados algunos años uno tiene un balance mucho más claro, sabe lo que hizo y lo que no, lo que hizo mal, lo que dejó de hacer y lo que haría con más fuerza. El tema es saber si se tiene la misma energía, y yo me siento con una gran energía. Podría sentarme durante una hora y media con los demás candidatos a Gobernador y decirles a cada uno qué es lo que tienen que hacer y lo que no. No me vendo como un sabio, sino como un tipo que tiene una fuerte vocación de gobernar, un conocimiento fuerte de la Provincia y el Estado provincial y una capacidad de diálogo implícita en mí.
-Sus gabinetes siempre fueron de personas muy...
-(Interrumpe) Yo siempre elegí a los mejores. Los ministros míos son toda gente conocida y que ha tenido éxito después. (Florencio) Randazzo es ministro nacional. Débora Giorgi también es ministra nacional. (León) Arslanián es un hombre muy considerado, también. Eduardo di Rocco ocupa un lugar importante en el ministerio de Randazzo. Juan Pablo Cafiero fue al Vaticano y es una persona muy destacada. Julián Domínguez estuvo poco tiempo conmigo pero es el presidente de la Cámara de Diputados. Martín Lous-teau fue ministro, después presidente del Banco Provincia, y tiene la chance de ser jefe de Gobierno porteño. Nunca elegí mediocres ni alcahuetes, siempre elegí gente que estuviera en un alto nivel, que me
discutiera y que fuera promesa de buena gestión.
-Excepto Lousteau están todos en el FpV. ¿Por qué ellos sí y usted no?
-Ellos entraron al FpV al final de 2007 y yo me fui en agosto de 2008. Pero otros se vinieron conmigo, como Roberto Mouillerón, ministro de Trabajo, y Raúl Rivara, ministro de Asuntos Agrarios y otros ministerios.
-¿Tiene pensado cómo continúa su carrera política si no es elegido Gobernador?
-Estoy preparado para ser y estoy preparado para no ser. Van a hacer ocho años que me fui de la cercanía del poder y me banco esta situación, no tengo ningún problema. Volver a ser un hombre común, para mí no es dramático, es una experiencia más de mi vida. Hace treinta años que juré como ministro, y hay que entender cuándo es el tiempo de uno y cuándo pasan los ciclos. Hoy estoy con ganas y con fuerza; mañana, Dios dirá.




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