La Subsecretaría de Salud aclaró que por el momento sólo se está inmunizando a la población de los grupos de riesgo, en virtud de la cantidad de dosis recibidas. La intención de las autoridades es ampliar el operativo cuando se tenga más cantidad de vacunas.
En diálogo telefónico con LA OPINION el funcionario refirió que desde la Región Sanitaria IV se recibieron algunas dosis de vacuna antigripal, tanto para adultos como pediátricas “pero todavía no hemos hecho ningún operativo especial más que comenzar con la inmunización en las salas, en virtud de que estamos focalizando la atención en esta primera fase en alcanzar en forma prioritaria a los grupos de riesgo”.
Cuando se tengan dosis suficientes, que se van entregando en forma gradual para cumplir con las metas de vacunación impuestas por el Ministerio de Salud, desde la Subsecretaría de Salud está pensado ampliar el dispositivo y salir a vacunar masivamente.
El titular de la cartera sanitaria provincial recordó que deben inmunizarse los niños de entre 6 y 24 meses, las mujeres embarazadas y puérperas, los adultos mayores de 64 años y todas aquellas personas que tengan patologías de base o su sistema inmunológico deprimido.
Como todos los años, la vacunación es gratuita en cualquiera de los Centros de Atención Primaria de la Salud.
Recomendaciones
En las últimas horas, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires emitió un comunicado en el que recomienda la inmunización y pide a la comunidad extremar las medidas de prevención para evitar enfermedades respiratorias propias de esta época del año.
El cambio de estación tiene su efecto en la salud: la llegada del otoño trae consigo un aumento de las enfermedades respiratorias como la gripe y las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas, entre las que se encuentran las neumonías y las bronquiolitis. Frente a esta situación, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires recomendó que se recuerden las medidas sociales de prevención, se respete el esquema de vacunación y no se opte por la automedicación.
“El descenso y los cambios de temperatura, los fuertes vientos que ayudan en la caída de las hojas, el polen y el polvo en el aire, todos estos cambios hacen que seamos más sensibles a las enfermedades respiratorias y las alergias, sobre todo los niños, ancianos y las personas que tienen problemas respiratorios”, explicó el ministro de Salud de la provincia, Alejandro Collia.
En la misma línea destacó que “todos los años entre fines de marzo y principios de abril comenzamos a ver el incremento de atenciones en las guardias por enfermedades respiratorias, que llegan al 20 por ciento” y agregó: “Por eso estamos recordando a la población las medidas de prevención que deben tomarse para que el cambio de clima no sea sinónimo de enfermedad”.
La bronquiolitis, neumonía y las enfermedades tipo influenza se intensifican durante abril, con el arribo del clima otoñal, y afectan sobre todo a las personas que padecen asma y otras enfermedades pulmonares y bronquiales. En el caso de los niños, especialmente en los menores de 2 años, debe prestarse atención a las Irab, las más habituales son la bronquitis, bronquiolitis y neumonía.
El año pasado, en la provincia de Buenos Aires, se registraron 150.000 casos menos de contingencias respiratorias que en 2011, gracias en gran parte a la Campaña Invierno 2012, mediante la que se vacunaron contra la gripe 1.500.000 personas, entre niños y adultos. La vacuna antigripal se encuentra disponible en 1.640 centros vacunatorios de la provincia.
“La vacuna antigripal es muy importante y este año previene contra la gripe B, H1N1 y H3N2 que es la cepa que circuló en el hemisferio norte”, informó el director provincial de Atención Primaria de la Salud, Luis Crovetto.
Algunas medidas
Las medidas preventivas más importantes a tener en cuenta son: vacunarse contra la gripe; mantener el lavado de manos frecuente, sobre todo al llegar al hogar; evitar concurrir a espacios públicos cerrados con gran concurrencia; mantener ventilados los ambientes y realizar limpieza de la casa con lavandina; no fumar en ambientes cerrados y mucho menos si hay niños; y mantener la lactancia materna como potente generadora de defensas en el caso de los bebés.

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