El novio de Tatiana cuenta su verdad: relató día por día lo que sucedió

El novio de Tatiana Kolodziey, durante la mañana de ayer, concurrió a Tribunales para ver el estado de la causa y con posterioridad llegó a NORTE para entregar una extensa nota titulada “Mi verdad” y en la que cuentas muchas cosas desconocidas hasta el momento, entre ellas la mala relación que tenía Tatiana con parte de su propia familia.
De esta manera Arnaldo Enciso salió públicamente a limpiar su nombre, entendiendo que es víctima de ataques injustificados que buscan enlodarlo. Por eso en las primeras líneas de la nota refleja “Mi verdad. Realidad y agradecimiento desde mi dolor, mi duelo y desesperación”, además de agradecer a la sociedad, amigos, familia y amigas de Tatiana.

El texto

Enciso cuenta que “mi actividad es la construcción, productor ganadero, poseo bienes que me permiten tener un buen pasar. Fui novio de Tatiana durante muchos años, con proyecto de casarnos a fin de este año, viajamos muchos, teníamos una relación muy buena, con altos y bajos como cualquier pareja, ella era muy obsesiva y sumamente celosa, siempre viajamos mucho y en forma continua al campo en Paraguay; después del fallecimiento de su madre, ello fue mermando”.

Contó que “el día 19 de octubre ella tenía un acontecimiento con su padre (Don Kolo), yo concurrí al cumpleaños de un amigo Joaquín -veterinario-, llegué a su domicilio aproximadamente a las 22.30, lugar donde había varias personas, recibo varios mensajes de Tatiana (los detalles de todos y cada uno de ellos -inclusive mi celular personal- están a disposición de la justicia interviniente Fiscalía N°2, a cargo del doctor Diego Cantero), no entraré en detalle en algunas cosas por cuestión de seguridad de las personas que intervinieron como así también para no entorpecer la investigación”.

“Me retiro del domicilio de Joaquín y me dirijo a la casa de Tatiana, le envío un mensaje, no recibo contestación, le golpeo la ventana de nuestro dormitorio, no me atiende, abro la celosía de la ventana, al no verla, la llamo por teléfono, y me atiende una voz masculina que no era de nuestra zona. Me preguntó si era el novio y allí comenzó a decirme una serie de cosa y palabras (que no la puedo transcribir textualmente, para no entorpecer la investigación), pero sí quiero aclarar a toda la sociedad que cada una de las llamadas recibidas y el contenido de las mismas están en el expediente penal N° 39635/12”.

La primera llamada

Enciso relata que “ante ese llamado me asusto, lo llamo por teléfono a Don Kolo, me atiende, le comento que en el teléfono de Tatiana me atendió un hombre, que me dijo que la tenía secuestrada. Ante esta situación me abre la puerta, recorremos la casa, verificamos que el auto de ella estaba, pensamos que se pudo ir a mi casa, fuimos al teléfono fijo apretamos ‘redial’ y se repite la última llamada realizada, nos atiende una voz femenina, le pregunto si de Arturo Illia 1635, se pidió un servicio de remis, recibiendo una contestación afirmativa, me manifestó que el móvil que realizó el servicio era el N°41, de color gris. Ante el requerimiento de otros datos, me interrogó para qué quería más datos, le manifiesto lo que me estaba pasando”.

Prosiguió sosteniendo que “ante la desesperación, le comento a don Kolo que tenía un conocido que era policía (Daniel), a quien llamo, le cuento lo que nos estaba pasando, me manifiesta que debería hacer la denuncia, con mi desesperación le pido si puede venir a acompañarnos, lo esperamos en avenida Chaco y Arturo Illia. Estando allí vemos pasar un auto con una persona de sexo femenino, pasa por donde estábamos nosotros, pensamos que era Tatiana, lo corro y se pierde por Juan B. Justo. Comentábamos con don Kolo lo que nos estaba pasando, en eso llega (Daniel), en su auto particular, fuimos los tres hasta Remises Resistencia. Nos atendió una persona de sexo femenino, le requerimos los datos del Móvil 41 y de su chofer, nos dijo que el auto debía estar afuera, pero no estaba allí; llego otro remisero, nos aportó datos del chofer, del dueño del auto y dónde vivía el chofer, por lo que nos dirigimos los tres al lugar. Nos atiende el dueño y por una ventana de vidrio vemos el interior de la pieza, luego fuimos a la casa de Don Kolo a buscar mi camioneta porque empezó a llover, los tres fuimos hasta la Unidad Especial de Investigaciones (Policía del Chaco) a radicar la denuncia”.

Otra comunicación

Enciso cuenta que en momento en que estaba realizando la denuncia, “recibe don Kolo una llamada a su teléfono, me pasa y era la voz de la misma persona que momentos antes me llamó, insistiendo en lo mismo que me había referido en su primer llamado”.

“Hubieron otros llamados en el momento que estábamos en Investigaciones. Actuó la policía en su totalidad en forma inmediata, intervinieron los superiores, me parecía que no era realidad lo que me pasaba. Llamé a todos mis amigos, de Resistencia y Paraguay, a las amigas de ella, fuimos con la policía a las casa de algunas de ellas, a Don Kolo lo llevamos a su domicilio”.

Destacó el accionar de toda la policía y agradeció por ello, además de dar cuenta que “a todos ellos le consta que estuve y vivía prácticamente en Investigaciones, no podía creer lo que ocurría”.

Recordó que llamó a la abogada de Tatiana, quien concurre al lugar donde se encontraba y “estuvimos a la par de la policía y también hacíamos la búsqueda por nuestra parte, hasta que se la encontró a Tatiana, con el final que jamás esperábamos”.

“Esa mañana trajeron al señor Cabeza, tuve la oportunidad de enterarme que era el remisero que llevó a Tatiana, eso fue aproximadamente a las 12.15 del 20 de octubre. Estábamos en la vereda en espera de novedades, veíamos el movimiento que se realizaba, el ir y venir de policías; entre las 15.30 y las 16, un grupo de policías de investigaciones y la abogada nos dirigimos al domicilio de Don Kolo para preguntar por los teléfonos de algunos familiares de Tatiana en Corrientes. (Él) se levantaba de dormir la siesta, la doctora le decía que necesitábamos contar con esos teléfonos para llamar, que estábamos desesperados. Nunca me voy a olvidar cuando nos dijo: ‘Ella se buscó, quién le manda salir de su casa a esa hora’ (esto fue escuchado por el personal policial), y allí se contestaban las preguntas que me decían: ¿dónde está la familia?”.

Seguir la búsqueda

“Ese día la buscábamos por todos lados, seguíamos a los policías, las horas avanzaban, mi miedo, temor y desesperación aumentaba; esa noche anduvimos por todos lados, luego fuimos cada uno a nuestra casa; a la madrugada del 21 -día de la madre- no teníamos noticias, se habló con una de sus amigas (Adriana) para que pusiera en el facebook, pedíamos ayudas a todos, ella busca una foto en la que se encontraban juntas con Tatiana, la recorta y coloca en la red, ésa es la foto que recorrió el mundo. Las horas pasaban, la desesperación era cada vez más grande, la familia ausente. Recién a las 18 aproximadamente del domingo, cuando ya era un caos el facebook, me pregunta uno de sus sobrinos si era cierto lo que se decía en las redes sociales, a lo que le manifesté que sí”.

Indicó que las amigas de Tatiana son las que organizaron la marcha que el 22 se realizó en la plaza central. “Ese día lunes la buscamos por Barranqueras, por los basurales de avenida Soberanía y Calle 25, por la Costa del Río Paraná, Barranqueras y Vilelas, hablábamos con los pescadores, llevábamos la foto de ella, fuimos a Prefectura, a la zona de ladrillerias”.

“Había una persona aprehendida (Cabeza) existiendo la hipótesis que podría haber otras personas involucradas temíamos por la vida de ella, no podía hacer ningún tipo de declaraciones ante tantos requerimiento de los medios periodísticos, porque ello podía entorpecer el trabajo policial”.

Enciso dijo que “el martes 23 fui citado a prestar declaraciones por ante la Fiscalía Federal de nuestra ciudad, para el 24 me presenté, cuando salgo me pasaron a buscar y fuimos a Investigaciones, cuando llegamos vimos muchos policías y un gran movimiento, nos parecía raro, preguntamos, nos dijeron que esperáramos allí, pero la desesperación y los movimientos nos llevaba a concluir que algo pasaba”.

“Los seguimos, fuimos atrás del Hipermercado Libertad, nos encontramos con otro grupo de policía, autoridades superiores policiales, me dijeron que esperáramos en ese lugar. Estando allí, veía a la abogada de Tatiana hablar con los policías y no la veía bien. Evidentemente, ahora concluyo, estaba juntado coraje para decirme la peor noticia de mi vida, que jamás quise escuchar. Se me acercó y me dijo: ‘Encontraron un cuerpo y podría ser Tatiana’. Qué dolor, no podía ser, no era lo que esperábamos”.

“Me explicó que no podíamos llegar al lugar, yo quería verla, quería convencerme de que no era Tatiana, que lo que me dijeron no era cierto. No pude llegar al lugar, me detuvieron antes por orden del Fiscal, en ese entonces interviniente (Fiscal Federal), como correspondía estaban en el lugar donde se encontró el cuerpo”.

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