Uno de los mayores escritores nacionales plantea postularse para las elecciones de 2011. La Iglesia y el Ejército no quieren. Va sexto en intención de voto.
El rey de los talk shows y novelista impone agenda. Con ideas como la legalización del aborto, las drogas y las bodas entre personas del mismo sexo, la abolición de las fuerzas militares o el fin de los privilegios de la Iglesia católica, se puede estar a favor o no, pero nadie niega que son originales y tocan temas mirados de soslayo por la clase política.
"Con Bayly nada. Lo he visto besándose en la boca con otro hombre, haciendo gala de eso. No tiene principios morales. ¿Qué cosa le va a transmitir a la juventud? Cree que al hacer chistes se puede permitir cualquier inmoralidad", dijo el obispo Luis Bambarén. "Esa idea (abolir las instituciones militares) es poco seria, no se puede hacer", añadió el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Francisco Contreras.
El siempre ambiguo Bayly, divorciado, padre de dos niñas y miembro de una familia de "alta sociedad", es figura de la televisión desde los 18 años. Irreverente, divertido, hábil, culto, provocador, carismático, flagelador y autoflagelador, en sus programas entrevista a políticos, artistas, deportistas y cuanta persona genere rating. Ahora no es "niño terrible" sino "tío terrible": cumplirá 45 años. Pretende otra posición: presidente.
En enero, en Lima aparecieron carteles en favor de Jaime "Bayle". Él dijo no tener relación con esa propaganda, la desautorizó y alegó como "prueba" la grafía errada del apellido. Anunció qué partido lo cobijará: Cambio Radical, una minúscula organización derechista, cuyo líder, el ex congresista José Barba, está desprestigiado. No tiene seguidores, pero sí inscripción legal. Bayly tiene seguidores, pero no partido. La sociedad parece ideal.
Al margen de las ideas libertarias con las que coincide buena parte de la intelectualidad progresista, el autor de No se lo digas a nadie está a la derecha. Es duro crítico de izquierdistas como Fidel Castro o Hugo Chávez. Sus ideas son matizadas por la broma perpetua. "Como profesional del espectáculo tiene una larga ventaja sobre los clowns chambones que han convertido la política en un mal circo", explica el historiador izquierdista Nelson Manrique. Por su parte, es realista: "Sé que las ideas libertarias que defiendo son impopulares entre mis compatriotas, pero eso no me intimida. Estoy en minoría, pero eso me enorgullece".
La batalla, en la tele, marcha bien. Cuando entrevistó a su supuesta novia, Silvia Núñez del Arco, aspirante a novelista de 21 años tildada de "arribista" por blogueros que la insultan, el rating se disparó. La víctima, su pareja argentina. "‘Eres un homofóbico’, me dijo iracundo. ‘Muestras a tus mujeres, pero a mí me escondes porque te doy vergüenza’, añadió. ‘No te escondo’, le dije. ‘Si quieres ven al programa y cuentas que eres mi amigo gay y amante ocasional. Pero no puedo pedirte que seas la primera dama del Perú porque se vería grotesco", relató el propio Bayly. Más allá de que gane o siquiera se postule, el precandidato y buena parte del Perú parecen estar divirtiéndose. (DPA)
Alan García cae con peso propio por el tobogán del descrédito
El presidente peruano no está en su mejor momento. Una encuesta publicada por el diario El Comercio determinó que la popularidad de Alan García disminuyó al 26%, dos puntos menos que en enero y tres menos que en diciembre. Los encuestados consideraron que "hay mucha corrupción en su gobierno" y que "es mentiroso porque no cumple sus promesas", según los puntos más votados del cuestionario. Además, el 46% de los peruanos consideró "muy mala" la ayuda oficial a los turistas varados en el Machu Picchu por las lluvias.


Comentá la nota