Es una intervención mínimamente invasiva que por endoscopía permite colocar una válvula y favorecer mejor ingreso de aire en la parte sana del pulmón. Se concretó en la provincia en marzo.
El pasado 8 de marzo fue realizada por primera vez en Mendoza, estuvo a cargo del neurocirujano intervencionista Alejandro Chirino y se concretó en el hospital Italiano.
La intervención utilizada hasta ahora es por método tradicional, conocida como "a cielo abierto", a través de la cual se extrae la parte del pulmón afectada. La nueva alternativa, por tratarse de una endoscopía tiene menos riesgos, menos tiempo de internación y una recuperación mucho más rápida.
Esta técnica mínimamente invasiva se realiza a través de un catéter flexible que tiene una cámara con luz con el cual se ingresa por la boca para acceder a la laringe, tráquea y bronquios. Una vez allí, se implanta una "válvula Zephyr", desarrollada en Estados Unidos. Su función es evitar que ingrese más aire al lóbulo pulmonar afectado que luego no puede eliminar correctamente, por el contrario favorece su eliminación. De esta manera, esta área se desinflama permitiendo un mejor funcionamiento de la parte sana del pulmón. En caso de ser necesario, es posible colocar varias en diferentes vías.
El EPOC es una obstrucción de las vías respiratorias, no totalmente reversible provocada a partir de una inflamación. Se trata de una limitación que es progresiva y que puede producirse por enfisema, bronquitis crónica y el asma que no revierte totalmente con broncodilatadores. El deterioro de estas vías puede avanzar sin ser detectado, por lo cual ante la presencia de síntomas es necesario realizar una espirometría para su detección, tal cual detalla la Fundación Argentina de Asistencia al paciente con EPOC (Fundepoc).
Las proyecciones no son muy alentadoras: se estima que para el año 2030 será la tercer responsable de las muertes que se produzcan. El desafío para la medicina es no sólo evitar estas muertes sino prevenir y dar una buena calidad de vida a estos pacientes ya que es una patología altamente discapacitante en tanto va impidiendo la movilidad de los afectados por las dificultades para respirar.
Los síntomas habituales son tos, expectoración y/o disnea crónicas (falta de aire) además debe considerarse haber estado expuesto a factores de riesgo para la enfermedad, el más conocido es el tabaquismo. Según indica la organización, los afectados son generalmente personas que han tenido el hábito del tabaquismo por 20 años o más.
El esfuerzo realizado para respirar fatiga y paulatinamente afecta también el desempeño laboral. Esto puede desencadenar un cuadro depresivo, deterioro del estado nutricional y pérdida de masa corporal, entre otras consecuencias.
Procedimiento
El objetivo es "lograr reducir las zonas pulmonares dañadas que guardan aire viciado y permitir que las zonas sanas trabajen mejor", explicó el médico. Además "el diafragma en pacientes severos esta desplazado de su eje normal, entonces puede mejorar su performance". El objetivo es recuperar la estructura del pulmón.
La ventaja es que los pacientes severos pueden tolerarla por ser mínimamente invasiva. Sin embargo, aclaró que no puede ser indicada para todos. Si bien la intervención en sí dura tan sólo 30 minutos, es necesario realizar previamente varios estudios para determinar su adecuación.
"Hay que evaluar a aquellos pacientes con EPOC muy severos, con gravedad clínica importante, que no mejoran pese a los tratamientos médicos previos. Pero no será para todos sino para aquellos que tengan enfisema, la zona de destrucción, bastante enferma al lado de otras zonas más sanas, para que estas últimas mejoren", detalló.
El profesional se capacitó en esta técnica en el exterior aún antes de que llegara al país.
Contó que el paciente al que se le hizo la práctica se agitaba para comer, para vestirse o para ir al baño y ahora de a poco ha logrado caminar varios metros y hacerlo aún fuera de su casa. "Estas pequeñas mejorías pueden ser grandes para su calidad de vida", destacó.
En diciembre de 2012 se realizó por primera vez este tipo de procedimiento en el país, en una clínica privada de Capital Federal, de la cual participó el especialista mundial en este tipo de intervenciones, el médico brasileño Hugo de Oliveira. Se trató de una paciente rosarina que viajó para recibir atención.
"Hasta el momento, la solución para un paciente con EPOC por enfisema pulmonar severo era la cirugía de reducción de volumen pulmonar a cielo abierto con una alta tasa de mortalidad", señaló el extranjero en aquella oportunidad.
Sonia Iujvidin fue intervenida el 21 de enero y asegura que su vida ahora es normal.
"Hay algunos cambios que se manifiestan inmediatamente pero en general requiere un tiempo para evaluarlo", explicó. Sin embargo aseguró que tres meses después "me agito menos al caminar, tengo más aire y puedo hacer más actividades".
Hace diez años se le practicó una operación tradicional, a cielo abierto, lo que le permite comparar ambas opciones para destacar los beneficios de la más novedosa. "La primera vez estuve una semana internada y luego más de un mes en mi casa, causa dolor y tiene riesgos. Ahora fueron 4 días en el hospital y a la semana pude salir a calle".
Ella vive en Buenos Aires y es además presidenta de Fundepoc. Contó que en el país ya hay 11 pacientes que han sido tratados de esta manera con muy buenos resultados y rápida recuperación.
En cuanto a la cobertura por parte de las prestadoras de salud indicó que en general la están cubriendo con la presentación de una justificación médica. Sin embargo en algunos casos ha sido necesario presentar acciones de amparo.
Comentá la nota