Son manchas rojas o violáceas que suelen aparecer en el rostro y afectan a 5 de cada mil recién nacidos. Hasta hace 2 años no había tratamiento en el país y este hospital recibió uno de los 2 primeros láser que ingresaron.
El hospital pediátrico Humberto Notti recibió uno de los láser de colorante pulsado que permiten tratar las llamadas malformaciones vasculares capilares, transformándose en el único centro que las realiza en la región. Sólo hay cinco en Argentina, tres en Buenos Aires y uno en Tucumán.
En general, las consecuencias que implica son más de tipo psicológicas ya que suele afectar la autoestima en la medida que conllevan cierta estigmatización y, vinculado a esto, puede afectar la inserción social y a largo plazo, laboral. Sin embargo, cuando está ubicada en la zona del ojo, puede afectarlo o involucrar el sistema nervioso central.
Leandro, que tiene un año y once meses, tiene esta mancha bastante extendida en la barbilla, parte de la mejilla, la oreja izquierda, nuca y parte del cuello.
Según cuenta su mamá, Andrea, fue el primer bebé pequeño en ser tratado en el Notti, en diciembre de 2011 y los resultados son notorios. “El color era como el de la remolacha; fue una experiencia difícil porque no sabíamos qué era esa mancha. Así, buscando en internet llegamos al Notti”, comenta.
Comenzó el tratamiento a los cuatro meses y ya ha recibido ocho sesiones. “Nos explicaron que no es una goma de borrar, que lleva bastante tiempo, pero no deja lesionada la piel. Luego de la sesión, la mancha queda como negra e inflamada, pero esto desaparece a las 2 semanas y cuando se va se nota la diferencia”.
De qué se trata
Las anomalías vasculares congénitas se clasifican en dos grandes grupos que suelen ser confundidas. Una de ellas son los hemangiomas, lesiones rojizas tipo frutilla sobre-elevadas, es decir que tienen volumen. Generalmente no están presentes al momento del nacimiento, sino que aparecen durante el primer mes de vida. La doctora Silvia Moreno es jefa del servicio de Dermatología que trata a estos pequeños.
Ella explicó que este tipo crece hasta el año de vida y luego involucionan, pero que cuando están en un lugar riesgoso es necesario el uso de fármacos.
En tanto, las malformaciones vasculares se presentan desde el nacimiento como una mancha rojo-violácea que afecta generalmente el rostro y no involuciona con la edad por lo cual se busca atenuarlas con el láser.
Éste “hace que el vaso se achique en su diámetro de manera paulatina”, detalló la profesional quien agregó que esto se hace en un quirófano con anestesia total, que no es doloroso ni tiene consecuencias.
Señaló que se desconocen las causas, pero que no son de origen genético y por lo tanto tampoco son hereditarias.
La Fundación Internacional para la Ayuda contra las Malformaciones Vasculares busca ofrecer ayuda a los pacientes y potenciar las investigaciones sobre el tema.
Explica en una publicación que “al contrario de los hemangiomas, las malformaciones vasculares nunca proliferan y nunca involucionan espontáneamente. Habitualmente, con el paso de los años, van creciendo de tamaño por hipertrofia (aumento de tamaño de las células), más que por hiperplasia (aumento del número de células) que es la forma de crecer de los hemangiomas”.
Oportunidad local
Hace sólo unos años atrás quienes nacían con esta mancha no tenían chances; para quienes hoy son adultos todavía no hay opciones ya que el aparato está ubicado en un nosocomio pediátrico donde no están dadas las condiciones para los mayores.
Sin embargo, la mayoría de los chicos en tratamiento actualmente ronda los 4 años, ya que son aquellos que nacieron un poco antes del ingreso del láser a la provincia.
El momento indicado para comenzar es a partir de los dos meses ya que los resultados son mejores cuanto más precoz se realice. Se realizan sesiones con intervalos de dos meses y dependiendo del caso pueden requerirse entre 3 y 20 sesiones. Aunque la desaparición no es total, sí se logra disminuir su visibilidad notoriamente.
Los resultados observados hasta el momento han sido satisfactorios ya que 56 por ciento de los pacientes percibió una mejoría de entre 50 y 80 por ciento.
La doctora destacó que el equipo que se usa es de alto costo y requiere profesionales especializados en el uso. En el hospital hay cuatro capacitados para tal fin, pero realizan la atención fundamentalmente las doctoras Florencia Galdeano y Romina Bueno.
Cada sesión tiene un valor de dos mil pesos; si el paciente tiene cobertura de salud será ésta la que se haga cargo del valor, pero quienes no la tengan son atendidos gratuitamente.
Se recomienda evitar el sol del verano mendocino durante el tratamiento por lo cual lo ideal es realizarlo durante los meses de invierno.
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