Médicos, enfermeros y agentes sanitarios que se desenvuelven en Orán están recargados y con sus licencias recortadas por el brote de dengue.
Tanto el gerente del Hospital de Orán, Luis Mario Arias, como el de Tartagal, Armando Figueroa, sostuvieron que se cuenta con los insumos necesarios para hacer frente a este brote.
Respecto de la existencia de reactivos que prometen dar los resultados en horas, Arias dijo que se debe tomar el tema con seriedad, dado que muchos de esos prometedores dispositivos no han sido probados.
Sin embargo, ante la desesperación, mucha gente paga por hacerse esos análisis.
Esto sucede porque las confirmaciones de Buenos Aires demoran semanas, y ante la aparición del dengue hemorrágico, crece el temor de los pobladores.
Los dos gerentes hospitalarios insistieron en que frente a la situación es necesario que la gente se concientice y saque los elementos que generan las condiciones para atraer al mosquito, esto es, chatarra y recipientes que acumulan agua.
Arias indicó que en Orán son más de 300 los casos probables de dengue y 700 los sospechosos.
Ante las consultas de febriles, los consultorios abren sus puertas 12 horas al día.
Por ahora, sostuvo que en Orán el brote está controlado dado que se está dando en la zona sur de la ciudad.
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