El norte de la ciudad todavía padece inconvenientes después de la lluvia

Por la zona norte de la capital santafesina se pueden ver calles y avenidas anegadas. Los vecinos siguen reclamando mantenimiento y obras al municipio.
Dos días después del temporal la ciudad no se recupera y muestra las consecuencias: problemas eléctricos, agua estancada en avenidas y calles, barro y un persistente olor nauseabundo.

En el centro de evacuados que organizó el municipio en el Cedepro -Centro Deportivo Provincial en Facundo Zuviría y Estanislao Zeballos- quedan alojadas 112 personas de las 300 que hubo. En su mayoría son de barrio Pompeya, San José y cinco de cabal.

Roberto Montenegro, encargado del lugar, señaló a El Litoral que ayer a la tarde la gente que pudo volvió a su vivienda con la asistencia de las cuadrillas municipales que colaboraron en la limpieza y el traslado.

"Creemos que para esta noche la mitad de los que están ya se van a poder ir, sino seguro mañana", aseguró Montenegro. Mientras los evacuados estuvieron en el Cedepro, se confeccionó una base de datos, se les brindó asistencia sanitaria, alimentos y entretenimiento a los más chicos, según informó el encargado.

Karina es de Pompeya y está evacuada con sus cinco hijos. Hoy a media mañana, se preparaba para ir a su casa a limpiar después que el agua bajó. "Espero que mañana ya me pueda volver", anheló. A pocos metros, Norma está instalada con sus seis hijos y su nieta de cuatro días. "Salí el viernes de Pompeya, estamos bien por ahora acá porque a mi casa no puedo volver, está toda rodeada de agua", relató aunque destacó que no llegó a ingresar a su vivienda "por suerte".

Imágenes insólitas

En algunos sectores la avenida Gorriti desde Facundo Zuviría hasta Peñaloza se confunde con un río; tanto que sobre el bulevar un cartel indica que "hay pescado". Durante la recorrida no se logró confirmar si el letrero hacía referencia a la venta de pescado o a el lugar donde está el pique, lo que si se confirmó es el enojo de los vecinos y el olor a podrido insoportable.

Durante un buen rato una señora mayor intentó cruzar la arteria con sus zapatos en la mano, pero el agua se lo impidió.

En la intersección con calle San Lorenzo, Pedro toma mate en la vereda mientras cuida su negocio. "Vengo para asegurarme que no me roben porque los clientes no pueden llegar, desde el viernes que estoy sin poder trabajar. ¿Qué más puedo hacer?", preguntó el comerciante.

Isabel barría su casa para sacar el barro. "Tengo los muebles levantados hoy bajó un poco pero es lo mismo de siempre, encima yo no puedo salir porque tengo miedo de caerme", comentó enojada.

Sobre calle Cafferata al 3300 un camión de la empresa Urbafe, que presta el servicio de recolección de residuos, quedó hundido en el asfalto. Las dos ruedas del lado izquierdo estaban atrapadas hasta la mitad y delante de vehículo se notaba una extensa depresión del material.

"Hace un mes que hicieron esta parte y todavía no lo terminaron", lamentó una vecina que contemplaba la escena.

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