Nomofobia, un mal moderno que crece también entre los santiagueños

Nomofobia, un mal moderno que crece también entre los santiagueños
Cada vez más personas padecen esta patología, pero no se dan cuenta de ello. Los más afectados son los jóvenes y adolescentes, quienes están permanentemente conectados a través de sus smartphones.
Publicado el 17/03/2013 - Aunque no hay datos concretos porque se trata de una fobia por la que no se suele consultar ya que por lo general los afectados no se dan cuenta de que la padecen, en Santiago del Estero cada día hay más personas que sufren los efectos de la nomofobia, es decir, la fobia o el miedo a estar sin el teléfono móvil.

Los especialistas la definen como un “miedo irracional” a estar desconectado del teléfono celular, sin poder hablar, chequear mensajes o simplemente on line en internet. El extraño nombre que recibió mundialmente esta afección, nomofobia, se forma por las abreviaturas de la expresión inglesa “no mobile phone phobia”.

Especialistas en trastorno de la ansiedad advierten que la nueva patología producto de la modernidad podría estar afectando hasta al 40% de la población, especialmente a las personas jóvenes y los adolescentes, que son quienes más utilizan el teléfono celular para estar permanentemente en contacto con otras personas o para distraerse mientras están conectados a internet.

Si bien aún existen datos epidemiológicos ciertos y precisos, el estudio “Our Mobile Planet” de Google evaluó el impacto del uso de los smartpohones (teléfonos inteligentes) en tres mil usuarios del país y observó que un 71% de las personas estudiadas en el país no saldría de su hogar sin su celular.

Dejando de lado las estadísticas, los expertos advierten concretamente que este moderna fobia está en aumento al igual que la cantidad de personas que manejan un Smartphone. Tanto que en los consultorios, los psicólogos ya reciben un 13% más de consultas en los últimos años.

La nomofobia podría expresar un trastorno generalizado de ansiedad, no una fobia en sí misma, consideran algunos expertos, entendida ésta como una reacción desmedida extrema ante una situación puntual como el pánico a no tener celular. Más bien se inclinan a pensar que la forma en la que se está actualmente conectado a través de los teléfonos inteligentes favorece la manifestación de trastorno de ansiedad.

Para hacer frente a esta patología de la modernidad existen tratamientos psicológicos de distinto tipo, aunque las más utilizadas por los profesionales son las terapias cognitivo-conductuales, lo que depende del grado de afección del paciente.

Los terapeutas también aconsejan a los pacientes que modifiquen distintos aspectos de su vida y realicen especialmente el ejercicio físico que ayudará a des pejar la mente. Pero ante situaciones más complejas se puede recurrir a un psiquiatra quien podría aconsejar alguna medicación como ansiolíticos o antidepresivos. l

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