Sin nombrarlo directamente pero haciendo obvias alusiones a su persona, los concejales del bloque oficialista cuestionaron duramente al ex intendente Jaime Linares.
Mediante un comunicado de prensa, los ediles del FPV-PJ opinaron: "quien gobernó 12 años esta ciudad y nos dejó una terminal de ómnibus fea, sucia e impresentable para una ciudad como Bahía; un aeropuerto antiguo, apenas maquillado e incómodo; y un transporte público que se caía a pedazos y que se encontraba bajo la responsabilidad de su cuñado y secretario de Gobierno en ese entonces; no tiene autoridad para criticar los temas que este gobierno encaró y modificó sustancialmente".
Más adelante recordaron que "cuando por el 2001, empresas foráneas subcontrataron pymes bahienses para las grandes ampliaciones del polo petroquímico y algunas se fueron de la ciudad dejando muchas cuentas sin pagar, no vimos al gobierno municipal de entonces salir a protegerlas y ayudarlos a procurar sus acreencias".
"Lo que sí ocurrió en esos tiempos fue un enorme proceso de usurpaciones en diversos sectores de la ciudad que aún hoy siguen reclamando carencias de infraestructura y de dominio, de lo que también tenemos que hacernos cargo", agregaron.
Finalmente, aseguraron "de los problemas nos hacemos cargo, con firmeza y responsabilidad". "De lo que más nos ocupamos es de haber cambiado una ciudad que parecía detenida en el tiempo: una terminal de ómnibus y un aeropuerto amplios y modernos que se encuentran entre los mejores del sur argentino; un transporte público que aún tiene inconvenientes, pero que decididamente es mejor que el anterior y que tiene reglas jurídicas claras que le dan al municipio el derecho de actuar y penalizar (no hay una sola infracción hecha al precario transporte público anterior y los incumplimientos también eran diarios); centenares de viviendas (nada se había construido antes desde el sector público); decenas de plazas, parques y avenidas iluminadas; kilómetros de redes de agua potable y cloacas. Por supuesto nos quedan cosas por hacer: pavimentos, accesos, cloacas y luz. Pero todo esto se hizo en tan sólo cuatro años", enfatizaron.
Y concluyeron: "en definitiva, cuando uno gobierna a través de la inacción o la omisión, no paga el costo de los problemas o conflictos que todo cambio produce. Sólo se arriesga a perder elecciones".

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