Sólida victoria frente a Obras, 84 a 72. Un gran marco en Once Unidos, dónde el equipo marplatense está invicto.
Y una noche, Quilmes llegó a la punta. El equipo marplatense venció anoche a Obras Sanitarias por 84 a 72, en el estadio de Once Unidos, y capturó el liderazgo de la Conferencia Sur de la Liga Nacional "A" de Básquetbol. Un gran marco acompañó la fiesta del conjunto de Luro y Guido, que extendió su invicto en Parque Luro y le propinó la cuarta derrota consecutiva al equipo de Núñez. Con el valor relativo que se le asigna a la condición de puntero por cuestiones que tienen que ver con el sistema de competencia, el pueblo quilmeño tuvo sus razones para extender el festejo más de la cuenta.
En los primeros tramos del juego, Walter Baxley solucionó con su capacidad individual los inconvenientes que se le presentaban a Quilmes en su ofensiva estacionada. Sin embargo, el escolta goleador convirtió sus dos primeros tiros y luego falló todo lo que tiró en el cuarto de apertura. Razón de más para que el "tricolor" necesitara de todas sus respuestas defensivas para disimular algunas lagunas adelante.
Parecía que en la medida en que el local comenzaba a equivocarse adelante (había arrancado muy derecho con su tiro abierto pero Obras sostuvo su defensa zonal y los porcentajes cayeron), se hacía más sólido atrás, aunque con una marca de riesgo que lo llevó a cometer 4 faltas colectivas en apenas 3m20s.
Esa solidez atrás y la inteligencia para atacar la zona lo llevaron a Quilmes un cómodo 18-9 cuando todavía le quedaban 3m45s al primer segmento.
Obras, pese a la zona permitía rebotes ofensivos y también se cargaba de faltas personales. El empecinamiento sin resultados de Baxley y la eficacia de Mauricio Aguiar desde la línea (5 de 5 libres), acortaron distancias. El uruguayo terminó ese parcial con 9 puntos, aunque Quilmes conservó la delantera al llegar al primer descanso corto.
Para el segundo segmento se otorgaron aún menos concesiones defensivas de ambos lados. El juego se hizo más enredado, trabado y para los dos fue muy difícil anotar.
El entrenador local, Leandro Ramella, prescindió de Baxley a poco de comenzar el capítulo y apostó a una doble base con Luca Vildoza y Luis Cequeira (entre ambos neutralizaron a Bruno Fitipaldo durante toda la noche), y tuvo que recurrir a Rubén Wolkowyski cuando Tayavek Gallizi se puso en problemas con las faltas personales.
El tramo siguiente fue una verdadera fotografía de cómo la defensa puede rescatar a un equipo sumamente complicado adelante. Tanto, que Quilmes falló 4 libres seguidos (dos de Wolkowyski y dos de Cequeira) pero no lo sintió tanto por el respaldo que le dio su firmeza atrás. La presencia de Wolkowyski impuso respeto y Obras, sin Marcos Delía en cancha, careció de potencia interior.
De todas maneras, por mejor que pueda rendir un equipo en defensa, si no convierte, se le viene la noche. Y entonces apareció un oportuno triple de Cequeira, un contraataque muy bien terminado por Wolkowyski y el regreso "picante" de Baxley para poner distancia otra vez (39-30).
El equipo marplatense tuvo un buen reinicio tras el entretiempo. Baxley extendió su racha positiva mientras Aguiar sacaba la cara por Obras (fue el único jugador del visitante en dos dígitos hasta el minuto y medio final del tercer cuarto).
La ventaja llegó otra vez a 9 puntos (44-35), y entonces fue el "tachero" el que impuso mayor rigor atrás, defendiendo al medio foul y
cerrando los caminos hacia su propio canasto. En otro de los típicos vaivenes que ofreció la noche, Quilmes se quedó sin gol y Obras volvió a meter presión.
Pero como sucedió en cada situación de chance para empate del conjunto de Julio Lamas, Quilmes siempre tuvo a mano un recurso. Y lo hizo valer. En ese tramo le tocó a Federico Marín, una opción excelente con dos triples seguidos, uno desde cada esquina de la cancha (56-47), bien buscado por Cequeira (13 puntos y 8 asistencias). A esa altura, Once Unidos ardía.
Si bien Quilmes logró superar la barrera de los 10 puntos (58-47), fue el puertorriqueño Ramón Clemente el que dio el presente para mantener con vida a Obras.
Quedaba lo mejor por venir. El juego se hizo algo más abierto y se prolongó la incógnita sobre el resultado. Obras estaba agazapado y esperaba cualquier descuido de un Quilmes que no conseguía aplicar el golpe de nocaut. Hasta que un gran rebote ofensivo de Diego Romero y posterior conversión estableció un margen de 76-64, no decisivo pero sí tranquilizador a menos de 3 minutos para el epílogo.
Y fue precisamente Romero el protagonista principal de un gran cierre. Aportó en el rebote, anotó y generó espacios para los demás con sus cortinas y sentido colectivo. Otro contraataque definido por Baxley con una volcada de espaldas le puso el moño a una victoria muy merecida y le torció definitivamente el brazo al bravo Obras.
Los equipos
Quilmes 84
L. Cequeira 13, W. Baxley 22, F. Marín 9, I. Clark 7 y D. Romero 13 (FI). M. Maciel 3, T. Gallizi 2, L. Vildoza 13, R. Wolkowyski 2. DT: Leandro Ramella.
Obras Sanitarias 72
B. Fitipaldo 0, T. Zanzottera 5, M. Aguiar 17, R. Clemente 19 y M. Delía 9 (FI). D. Guaita 7, P. Barral 4, P. Tabarez 11. DT: Julio Lamas.
Estadio: Once Unidos.
Arbitros: Alejandro Ramallo y Jorge Chávez.
Parciales: 20-16, 39-32 y 58-51.

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