Noche de Librerías: la gente hizo del encuentro una celebración

Noche de Librerías: la gente hizo del encuentro una celebración
Corrientes se transformó en peatonal. Hubo ofertas de los libreros, música, talleres y una gran participación.
El ritual de recorrer las librerías de la Ciudad en busca de tesoros y novedades ayer se convirtió en una gran celebración, compartida por miles de personas. Por séptimo año consecutivo se realizó la Noche de Librerías, organizada por los ministerios de Cultura y de Desarrollo Económico de la Ciudad. El eje central del encuentro fue la avenida Corrientes, que entre Callao y Talcahuano se convirtió en una gran peatonal con livings a cielo abierto. También se sumaron otros espacios en los barrios de San Telmo, Palermo, Recoleta, Belgrano, Nuñez y Puerto Madero.

La celebración empezó a las 19 y duró hasta la medianoche. Fue como la puesta en escena de un libro de la serie “Elige tu propia aventura”, porque la gente pudo optar entre más de 70 actividades de todo tipo. En el café El Gato Negro una pandilla de escritores, forenses, comisarios e investigadores, entre ellos Juan Sasturain, Vlady Kociancich, Horacio Convertini, Luisa Valenzuela, Federico Andahazi, Ernesto Mallo y Raúl Torre, demostraban que existe el crimen perfecto, en el espacio BAN! Buenos Aires Negra. “Me parece bárbaro que se haga un encuentro para hablar del crimen perfecto en este lugar, porque sin dudas El Gato Negro que tiene un nombre con connotación policial”, destacó Sasturain. Y Convertini recordó algunos crímenes perfectos como el de Norita Dalmasso o el de Candela. Y utilizando datos y estadísticas de la realidad relató su propio crimen perfecto: imaginó el asesinato, por venganza, de un jefe.

Pedro Sirera (74 años), propietario de la librería Lorraine desde 1960 y uno de los libreros más conocidos de avenida Corrientes, hizo su análisis sobre la Noche: “En un momento de crisis, con los libros muy caros y la posibilidad de bajarlos de internet, eventos como este ayudan, porque se acercan a las librerías gente que no viene habitualmente”, analizó.

Según la Ciudad, el evento convocó a más de 60 mil vecinos. Entre ellos Ivana y Rodrigo: “Veníamos a pasear y nos encontramos con esta fiesta de casualidad. Nos encanta porque vamos a aprovechar para ver algún espectáculo”, dijeron. Al mismo tiempo, un grupo de personas iba a la caza de los “Angeles de la avenida Corrientes”, en una visita guiada a cargo del Ente de Turismo porteño, que invitaba a descubrir la impronta de libros, música y teatro de la calle que nunca duerme. Y chicos de 6 años para arriba emprendían una búsqueda del tesoro por las librerías. Todo mientras Susana Rinaldi se aprestaba a leer textos de Julio Cortázar en la librería Zivals.

La apertura oficial fue a las 20, en Corrientes al 1500, frente al Teatro San Martín. “Esta fiesta de los libros solo puede darse en un marco democrático. Por eso celebramos con una actividad especial que es la lectura de la Constitución y se repartieron ejemplares ilustrados”, contó el ministro de Cultura, Hernán Lombardi.

También hubo música, en un escenario montado en Corrientes y Libertad. A las 21 se presentó el cantante y trompetista Gillespi con su Vista Gorda All Stars. Y después cantó Ligia Piro, que le puso más jazz y bossa nova al encuentro.

Fue una noche cálida y mágica, en la que miles de porteños salieron a la calla a apropiarse del espacio público para rendirle culto a los libros y a sus eternos promotores, los libreros.

Comentá la nota