Con una noche agradable y buen marco de público, finalizó otra edición de la Peatonal

Los transeúntes pudieron bailar cumbia o tango con una noche propicia para realizar espectáculos al aire libre. También hubo lugar para los amantes de los autos. Y para que los artesanos y pintores exhibieran sus creaciones.
Con una temperatura agradable, cientos de personas invadieron anoche pasadas las 21 el espacio destinado a la peatonal, sobre calle Vicente López, delimitado en sus extremos por General Paz y Dorrego. Desde temprano se había dado inicio al operativo de cortes de calles custodiado por personal policial, mientras que empleados municipales colocaron las barreras de madera, los macetones y bancos de plaza para ambientar el paseo en toda su extensión.

Con poco viento y luna llena, vecinos que llegaban desde todas direcciones comenzaron a apropiarse de lugares destinados al tránsito vehicular y, algo poco común en calles céntricas, muchos se sentaron en los cordones mientras miraban el ir y venir que comenzaba a hacerse incesante.

El tradicional pochoclero no daba abasto frente a la iglesia San José y a un centenar de metros, en San Martín y Rivadavia, la voz del locutor Jorge Scotton presentó uno a uno a los integrantes del Cuarteto Popular Municipal -integrado por Horacio Gallo en voz, Héctor Rodríguez en bajo, Messineo Rubén en acordeón y Adolfo Giacomino en teclados y percusión-, quienes comenzaron a deleitar a gran cantidad de público que había llegado con sillas dispuestas sobre ambas veredas de San Martín para dejar libre la pista de baile armada sobre media cuadra de esa calle.

La oportunidad se mostró propicia para el festejo de un cuarto de siglo del Cuarteto, así como los 50 años del cantante Gallo con la música, quien de inmediato dijo "nos ponemos en marcha para bailar" y comenzaron a escucharse los sonidos de una cumbia que alteró la tranquilidad de las palomas en la plaza, que sobrevolaron el lugar alborotadas. Las parejas tomaron por asalto la pista en un festejo que se prolongó luego con diversos temas en los que participaron músicos invitados.

Tampoco pasaron inadvertidos varios puestos de artesanos, ubicados sobre calles San Martín y Rivadavia. En la esquina de la iglesia San José, en una mesa montada sobre caballetes, el grupo de adolescentes del Taller de Bijouterie, Carteras y Accesorios Artesanales -que pertenece al Centro de Día Mujeres Adolescentes- dispuso su stand en el que pusieron a la venta sus creaciones, conocidas por la identidad de marca que asumieron: "Alma y Sentido". Este taller es coordinado por la profesora Rosana Farana, y se da en el marco de un proyecto desarrollado por el programa de Niñez y Adolescencia perteneciente a la Secretaría de Desarrollo Social.

A 50 metros de ahí, media docena de caballetes en círculo, donde podían apreciarse retratos y paisajes, anunciaban la pintura de cuadros a cargo de Alejandro Pallero y Lucia Bibas. Y a unos metros sobre mano izquierda se había armado otra mesa donde se disputarían partidas simultáneas con integrantes de la Escuela Municipal de Ajedrez. Enfrente, sobre el veredón, los chicos aprovechaban un castillo inflable de Inflantástico. Las voces de los vendedores ambulantes ofrecían juegos de luces, al tiempo que sobre Belgrano, los fanáticos de los Fiat 600 expresaban su amor por esos autos con nueve ejemplares de variado colorido. En la esquina de Belgrano y Rivadavia también se escuchaba música tropical a cargo los pibes del grupo Esa no me la Contaron, que se hicieron conocidos durante este carnaval, al desfilar todas las noches en una carroza.

La noche templada posibilitó además que diversos comercios gastronómicos ubicados sobre la peatonal dispusieran mesas y sillas en la calle, atracción a la que sucumbió parte del plantel de Ferro Carril Sud, con su técnico incluido, quienes se distendieron en el paseo, a la espera del clásico de esta noche con Racing. En Vicente López casi Dorrego, en los límites de la Peatonal, el cuarteto Los Amigos del Ritmo hizo que varias parejas amantes del tango le sacaran viruta al asfalto, entre aplausos de la concurrencia habitué del pasaje Carlos Gardel en las Tardecitas Gardelianas.

También se esperaba por otras atracciones tales como la música melódica a cargo de Daniel Arambillet, presentaciones de baile hip hop a cargo de la agrupación The Union Crew, la estatua viviente a cargo de María Inés Banegas y la exposición de autos del club Ford Falcon.

Para las 22.30 se desarrolló el show de fuegos de artificio realizado desde la terraza de un hotel céntrico que pudo ser apreciado por gran parte de la ciudad. El espectáculo de luz, brillo y color, que se prolongó durante varios minutos, se desarrolló íntegramente sincronizado con una pista musical que acompañó el show íntegro.

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