El "número uno" de Clarín le dedicó una columna a las contradicciones reformistas de Paco Pérez

El "número uno" de Clarín le dedicó una columna a las contradicciones reformistas de Paco Pérez
En su espacio dominical, Ricardo Kirschbaum, uno de los hombres más fuertes del Grupo Clarín, aseguró que el mandatario está padeciendo su disciplina incuestionable a las órdenes que bajan de la Casa Rosada.
Ricardo Kirschbaum no es un periodista más. Es la cabeza periodística de diario Clarín. Una de las personas que maneja el poder del Grupo y que es clave a la hora de la toma de decisiones. En su columna dominical, decidió atender a domicilio al gobernador de Mendoza, Francisco Pérez.

Con el título "Tres plebiscitos simultáneos para frenar la re-reelección", en el espacio denominado "Del editor al lector", Kirschbaum señala a Pérez como un mandatario "disciplinado" y con "nula autonomía" en referencia a las órdenes que bajan de la Casa Rosada. Y señala que, por culpa de esa actitud, protagonizó un "blooper" con sus idas y venidas sobre un mismo tema.

El caso del mendocino fue resaltado para explicar cómo el kirchnerismo, aún después del cacerolazo, no claudicará en su idea de reformar la Constitución. Y en esa jugada, que Pérez avance y proponga modificar también la Carta Magna provincial para buscar su reelección, es visto como un ensayo de lo que puede suceder.

Esta es la columna completa:

Tres plebiscitos simultáneos para frenar la re-reelección

El gobernador de Mendoza en un día enterró y desenterró su proyecto de reforma constitucional para intentar ser reelecto.

Disciplinado como es, Francisco Pérez recibió la orden de sacar de la agenda pública los temas que más irritan a la sociedad, entre ellos los planes de aferrarse al poder. Y se resignó: tras la manifestación del 13 de septiembre, que en su provincia fue importante , el gobernador mendocino mandó a decir que no estaban dadas las condiciones para plantear una reforma de la Constitución. Al día siguiente, sin embargo, metió la marcha atrás y se desdijo : los planes seguían como antes.

Fue un verdadero blooper, ilustrativo de las órdenes y contraórdenes que recibió de la Casa Rosada, que buscaba demostrar que la multitud reunida no cambiaba ninguna estrategia política del oficialismo . Lo que había que hacer era simular: Pérez no entendió y quedó expuesto.

Primero había reaccionado como político ante la evidencia. Luego, mostró la nula autonomía que le da la Casa Rosada a los gobernadores.

La reforma constitucional ha dejado de ser meneada en público por el oficialismo pero, en privado, está bastante lejos de haber abandonado la idea . Es que el "proyecto" tiene un problema básico, la misma debilidad que tienen aquellos gobiernos personalistas y autoritarios que se basan en la verticalidad absoluta: la sucesión . Como Cristina necesita reformar la Constitución para tratar de autosucederse, se enfrentan a un problema de difícil solución. Está claro que ese objetivo levanta resistencias insospechadas , que se expresaron en la protesta. Cómo apagar esas reacciones y hacer digerible la re-reelección son tareas que el oficialismo está encarando con la certeza de que su futuro en el Gobierno está en peligro , aun si el peronismo recupera protagonismo en el poder.

Una idea de realizar simultáneamente plebiscitos no vinculantes en Capital, Córdoba y Santa Fe está circulando en los campamentos opositores, que han encontrado en la oposición a la reforma una razón para volver a la vida.

Los socialistas de Binner recogen firmas para pedir una consulta popular sobre la reforma. La UCR discute cómo coordinar acciones con otros sectores , como el PRO, sin que haya que explicitar alianzas o acuerdos. De la Sota sigue con su alto perfil crítico y calcula el riesgo.

El plebiscito no vinculante en estas tres provincias en las que el oficialismo kirchnerista no hace pie apuntaría a frenar la reforma. Duhalde, sólo con convocarlo , sepultó la re-reelección de Carlos Menem.

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