Con distinto énfasis se reconoce el impacto de los recortes de las entregas en nuestra ciudad. Por ese motivo se venden de dos a cuatro kilos por grupo familiar según el comercio. Del mismo modo, los mayoristas entregan 50 kilos por día. Las entregas se normalizarían con la nueva zafra, a partir de mayo.
Desde el sector mayorista se apuntó a los desajustes entre los precios convenidos por los grandes ingenios con el Gobierno y el monto que reciben los productores. Por ese motivo se habrían reducido en un 20 por ciento los envíos. Y para mantener las ventas en forma homogénea se entrega un máximo de 50 kilos diarios a los comerciantes.
Las grandes cadenas también debieron ajustarse a esta realidad, dado que lanzaron una estrategia destinada a limitar el acceso al producto sin aumentar los precios. En este caso, se registró una merma en las entregas desde hace dos semanas que se estaría normalizando con el correr de los días de abril.
En cuanto al comercio minorista, se mantiene el nivel de ventas pero se hacen previsiones en virtud de información proporcionada por las cámaras del sector: los faltantes terminarían a partir de mayo, con la nueva zafra, pero se alerta que los problemas podrían volver a recrudecer con mayor firmeza el año próximo, a partir de una cosecha un 30 por ciento inferior a la de 2009, determinada por la sequía.
En principio, desde Walmart, a partir de algunos excesos en las compras se tomó la determinación de restringir las ventas. "Azúcar hay en existencia y tampoco ha habido un quiebre en su comercialización. Sí hubo que realizar una reducción en la venta al grupo familiar porque debido al buen precio que tiene había gente que compraba de a 20 ó 30 kilos para la reventa. Por eso se ha puesto un tope de 2 kilos por grupo familiar para la compra".
En el hipermercado inaugurado este año en nuestra ciudad, aclararon que "en estos momentos la entrega se está regularizando, pero la semana pasada hubo algunas demoras en las entregas. De todos los proveedores que tenemos, uno sólo mantuvo las entregas en término, mientras que el resto presentó problemas para cumplir los plazos. En realidad, estuvimos alrededor de un día y medio sin recibir azúcar, pero se suplantó con una de caja con un precio similar al de la embolsada, que es de 2,70 pesos", afirmaron.
Por esa razón se decidió ajustar las ventas hasta que se resuelva la situación, que se regularizaría en breve. "Ante algunas deficiencias en las entregas por parte de los ingenios, lo que no quiere decir que haya desabastecimiento, la empresa ha optado por mantener los precios regulares pero poner un límite en las ventas. Se trata de un problema puntual, hace quince días atrás se comenzaron a notar más pausas en las entregas y aunque desconozco los motivos".
Más complicaciones
En lo que respecta al comercio mayorista, César Benigni, propietario de El Gigante, amplió la información anterior y le puso un contexto que interpreta la presente coyuntura. "El azúcar tiene un precio convenido con el Gobierno: los ingenios importantes de Tucumán tienen un acuerdo con el Gobierno, pero parece que a los productores ese precio no les satisface. Por eso digo que no hay escasez de azúcar, pero sí dificultades en la comercialización por esos desajustes".
Si bien dijo desconocer los motivos de los recortes en los envíos desde el norte del país, Benigni reconoció que en la actualidad las entregas son ostensiblemente menores a las de un año atrás. "En realidad, no tengo conocimiento de por qué se hace la entrega de azúcar con restricciones. Pero en estos días desde los ingenios se están haciendo entregas un 20 por ciento menores a las de un año atrás. Si en marzo de 2009 los pedidos eran por 20.000 kilos, ellos llevan un registro y en los envíos de este año aplicaron una disminución del 20 por ciento", afirmó.
El empresario planteó justificaciones relacionadas con la logística para mantener las ventas. "De acuerdo con las versiones periodísticas, todos quieren aprovisionarse. Por ese motivo, estamos entregando de a cinco bultos de azúcar por día, es decir 50 kilos. Esto se hace para lograr una distribución homogénea del producto. No hay escasez ni faltante, aunque existe restricción de ventas desde los ingenios. Los precios tampoco han aumentado en forma desproporcionada, ha habido pequeños aumentos".
Por su parte, el titular de Olared, Juan Picazo, aseguró que los problemas en la distribución de azúcar no son nuevos y manifestó que podría haber mayores complicaciones en el futuro cercano. "Hay un problema de entrega que ya viene de arrastre de hace 4, 5 ó 6 meses. Nos habían proporcionado información donde se anunciaba que podría haber dificultades hasta la nueva zafra, que se hace en mayo. También nos adelantaron que debido a la gran sequía que hay en el norte, este año la cosecha podría ser un 30 por ciento inferior a lo habitual".
De todas maneras, confió en que la situación pueda revertirse en el corto plazo. "En cuanto al abastecimiento, creo que se estará solucionando desde el mes próximo. En ningún momento faltó azúcar en la ciudad, puede ser que haya venido menos o de segundas marcas. En los comercios adheridos a Olared no ha habido faltantes: trabajamos con el ingenio Tabacal, que produce azúcar Chango, y nos ha enviado segundas o terceras marcas; las entregas se hacen con normalidad. Pero podría haber restricciones en los próximos 30 días y se advierte en una comunicación sobre una cosecha un 30 por ciento menor que lo normal, así que para el año próximo podría haber faltantes".
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