La anunciada intención del Gobierno Nacional de hacer encabezar las listas de candidatos a cargos legislativos a Gobernadores e Intendentes en ejercicio, con el declarado propósito de "arrastrar" votos para el resto de los candidatos que integran dichas listas, pero sabiendo de antemano que en caso de resultar electos esos funcionarios seguirán en sus cargos actuales, constituye una grosera violación de principios fundamentales en los que se asienta nuestro sistema constitucional basado en la forma de gobierno representativa, republicana y federal.....
Se viola también el principio republicano por parte de los funcionarios que se prestan a la maniobra fraudulenta porque uno los presupuestos básicos de ese principio consiste en la responsabilidad de los funcionarios públicos, los que al actuar en la forma indicada transgreden su obligación fundamental de respetar y mantener el ordenamiento institucional que determina la Constitución Nacional.
Desde otro punto de vista se viola también el principio federal por cuanto es evidente que el Gobierno Nacional presiona a los Gobernadores e Intendentes para consumar esta estratagema electoral, afectando las autonomías provinciales y municipales, consagradas por los artículos 5, 121, 122 y 123 de la Constitución Nacional.
Con la finalidad de disimular el verdadero mamarracho jurídico y político que implican estas espurias maniobras electoralistas se ha recurrido al burdo recurso de calificar a las candidaturas truchas como "testimoniales", queriendo significar con ello que se trata de plebiscitar la gestión del Gobierno nacional para ayudar a la gobernabilidad. Es decir que los Gobernadores e Intendentes se prestan a esta maniobra con la finalidad de respaldar la gestión del matrimonio presidencial, especialmente la de quien ejerce realmente el poder que es Néstor Kirchner quien, curiosamente, no tiene gestión para plebiscitar ya que no desempeña actualmente ningún cargo público, a menos que se considere como tal el de oficiar como consorte presidencial.
Considero que lo único que "testimonian" las candidaturas truchas es la falta de escrúpulos de quien gobierna realmente el país, que apela a cualquier recurso, aunque no sea legítimo, para conservar el poder que ejerce en forma despótica.
Con estas candidaturas engañosas sucede algo parecido que con los índices que publica el INDEC, porque el Gobierno sabe que la gente no los cree, no obstante lo cual siguen publicando los datos falsos. Con las candidaturas truchas pasa algo similar, porque Kirchner sabe que la gente conoce que se trata de una farsa, no obstante lo cual insiste en poner en escena esta ficción. Lo que posiblemente no se esté dando cuenta el matrimonio presidencial es que la gente está harta de tantas mentiras y que en algún momento reaccionará al mejor estilo peronista: "haciendo tronar el escarmiento".

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