El ex gobernador de la provincia, Mario Das Neves, anticipó que “no participaré, en lo particular, en la lista de unidad” que propone el Partido Justicialista con vistas a la interna del 28 de octubre.
Mario Das Neves volvió a reaparecer ayer encabezando su primer acto político desde que dejó la gestión, y en su mensaje prometió que seguirá trabajando en la provincia y que no den por muerto a su proyecto, además de asegurar que a la gente no le interesa la política partidaria, y de pedir a los suyos que no sucumban al miedo y a la persecución.
Parado sobre la caja de una camioneta en plena calle Ameghino en la esquina con Primera Junta, frente a un centro de jubilados que quedó chico en su capacidad, Das Neves se dirigió a la militancia arengada por el dirigente de Setia y funcionario municipal, Juan París, y acompañado por su esposa, Raquel Di Perna, el intendente trelewense Máximo Pérez Catán, el ex vicegobernador Mario Vargas y su bloque de diputados de la Legislatura.
El ex mandatario tuvo a su cargo el discurso de cierre, y definió al encuentro como «un parto comunitario que después de 9 meses estamos todos», y sostuvo «demostramos prudencia y responsabilidad». Luego afirmó ante el aplauso de la concurrencia que «algunos preguntaban dónde era el velatorio, y acá no es. Somos miles y miles porque seguimos caminando la provincia» y recordó que cuando lanzó la campaña en 2003 «en el medio del salón había un cartel de un chico que decía mi papá necesita un trabajo», señalando que «hoy me preocupa que ese cartel está ahí de la mano de Darío, que dice quiero que me devuelvan mi trabajo, porque lo acaban de echar por pensar distinto en el Ministerio de Salud.
Cuestionó Das Neves que «no se puede quitar el trabajo a nadie porque piensa distinto» y aseguró que «no vamos a entrar en la discusión del partido, que es el instrumento electoral, tenemos que hablar de la gestión y lo que le pasa a la gente» y pidió «hay que madurar, hay que crecer, saber que cuando uno llega a un cargo público tiene que poner todo, y si es necesario su vida, y no abusar de ese cargo público por cuestiones personales. La gente quiere esperanza, quiere certidumbre, que no se peleen de la forma que se están peleando, que ni saben por qué se pelean».
Pidió hacia el final «no permitamos que el miedo nos invada, el miedo es de débiles y mediocres» y recordó «no le dediqué muchas horas a hablar con otros dirigentes y a transar cosas, porque hemos gobernado sin ningún tipo de condicionamiento, hay que gobernar con la gente y para la gente». Por último, sostuvo el ex gobernador «no estamos en ninguna mano negra, dan vergüenza algunas imputaciones. Acá vamos a estar, vamos a seguir en Chubut y trabajando todos por Chubut».
Cinco oradores hubo previamente a Das Neves en el acto. Los tres primeros fueron concejales, como Claudia Loyola, de Camarones, quien agradeció «porque fuiste el único que nos invitó, mientras no lo hizo el sector para el que laburamos para que estén en Casa de Gobierno». En tanto Guillermo Gareca, de Tecka, planteó «defendamos desde nuestro lugar la transformación de la provincia».
La última edil en hablar fue la comodorense Alicia Dubreuil, quien cuestionó que «hace dos semanas que no hay clase en Comodoro, y el gobernador no baja a hablar con los docentes», y agregó que «el único que dio lugar a los jóvenes y nos enseñó a escuchar y dar una respuesta concreta fue Das Neves».
Luego habló a los presentes el presidente del bloque de diputados del PJ, Jerónimo García, quien se preguntó «qué mal se hizo en poner un hombre de Comodoro, de dar lugar a los jóvenes con título académico», y dijo que «lo que está mal es la paga del que debe, que tiene una deuda con el pueblo chubutense».
Aseguró que «vamos a redoblar la militancia en toda la provincia y a dar pelea en todas las elecciones», pero no en la del PJ, sobre lo que dijo «se pueden guardar el partidito, lo que faltaba es que nos tengan que invitar los de la alianza del FPV».
Advirtió finalmente al gobierno que el conflicto «es un síntoma de la injusticia social» y aconsejó «no hay que irse de vacaciones a los 6 meses, son chantas». Se despidió citando a Churchill y dijo «no se rindan nunca».
El último orador del acto antes de Das Neves fue Máximo Pérez Catán, quien sostuvo «pensamos que iba a ser un encuentro con mucha presencia y mucha prudencia para terminar con el duelo y arrancar con el trabajo, pero parte del duelo es enojarse y pedir explicaciones».
Planteó la necesidad de «perfilar el futuro, organizar la tarea, es bueno que estemos todos, que nos reencontremos, que estemos dando la cara, en la política no hay por qué tener miedo, en democracia cualquiera puede decir lo que piensa y eso no nos hace menos peronistas».
Luego señaló que «nada de lo que hagamos es para destruir, siempre es para construir, tenemos la responsabilidad pública de señalar el camino», e instó a que «se deberán repetir estos encuentros en toda la provincia, queremos seguir siendo parte del futuro».
Y afirmó con energía que «estamos todos mezclados sin importar el lugar de la provincia, porque son todos chubutenses y no necesitan andar cuidando sus espacios».



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