Varios colaboradores del ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía, ayer estaban visiblemente nerviosos. ¿El motivo? Los crecientes rumores que indican que se vendrían cambios en la conducción del Palacio de Hacienda provincial
Ayer, el propio Ministerio de Economía informó que se emitió un titulo público por u$s 750 millones, cuya tasa tendrá un rendimiento del 11,25%, cuando hace pocas semanas un grupo de inversores le ofrecieron al Gobierno nacional unos mil millones con una tasa del 8,75 anual. El título emitido por la Provincia tiene un plazo de 10 años, amortizable en los últimos tres.
A la inquietud que despierta la pelea electoral en el gobierno provincial, que requiere que se optimice la gestión gobierno para no perder terreno en las encuestas, se le suman las negociaciones por los incrementos salariales, que deberán definirse en las próximas semanas para evitar que haya un comienzo conflictivo del ciclo lectivo, y así evitar que se paralice la Provincia. Difícilmente los gremios acepten un aumento inferior al 25%, y las arcas de la Provincia están muy limitadas. De ahí la necesidad de un negociador hábil, con muñeca política, que permita encontrar los consensos necesarios.
Según pudo saber Hoy, ante la necesidad de introducir cambios en el gobierno provincial, ya se habrían establecido algunos contactos con el exministro de Economía Roberto Lavagna, que siempre ha tenido una estrecha relación con el sciolismo, y ha actuado como un asesor informal de la administración bonaerense. El nexo entre Lavagna y Scioli sería el ministro de Gobierno, Eduardo Camaño. También es bien vista la figura del exministro de Economía bonaerense, Gerardo Otero.



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