Una nena wichí murió por un cuadro de deshidratación

La chiquita pertenecía a la comunidad Pérez y fue detectada en un rastrillaje sanitario de personal del hospital.
Una nena de un año y 10 meses de edad, perteneciente a la comunidad Pérez de la etnia wichi de General Mosconi, falleció anteayer como consecuencia de un severo cuadro de deshidratación en el hospital de Tartagal.

La menor ya había estado internada por un cuadro de diarrea y vómito, pero se recuperó y le dieron el alta.

La información fue confirmada por el director del hospital de General Mosconi, Enrique Urueña, quien explicó que la menor fue detectada en una recorrida que realizaban médicos de ese nosocomio junto al director de Políticas Sociales, Enrique Heredia. A pesar de que permaneció internada varias horas en Mosconi, y trasladada luego hacia Tartagal, la nena falleció.

Urueña, al confirmar la información a El Tribuno, explicó que “en el hospital a su cargo hemos asistido a la nenita de un año y 10 meses que, de acuerdo a los últimos controles, en el mes de diciembre, se encontraba con peso normal y adecuado para la edad”.

El profesional médico agregó que “el día 7 de ese mes la menor había sido asistida por un cuadro de diarrea y vómito y, según consta en su historia clínica, al día siguiente fue dada de alta, ya compensada y con resultados de laboratorio que se le habían practicado, los que arrojaron resultados normales”.

El médico agregó que “con motivo de la presencia del doctor Enrique Heredia en las comunidades de la zona detectamos que la menor se encontraba con un cuadro de deshidratación severo, por lo cual en forma inmediata fue nuevamente trasladada hacia el hospital para brindarle la atención que correspondía, a pesar de las pautas culturales o el rechazo que expresó la gente de la comunidad para que se le realice la hidratación vía parenteral”.

Urueña agregó que durante la noche, “y mientras era asistida en el hospital de Mosconi, la chiquita se descompensó, por lo que de inmediato fue derivada a Tartagal. Pero en la mañana del miércoles me comunicaron que se había producido el deceso”.

El médico remarcó que la atención brindada a la menor “fue permanente. Este hospital es de complejidad II y nos ha sucedido muchas veces que las comunidades aborígenes se oponen a que los chicos sean derivados a Tartagal por diversos motivos. La falta de medios para trasladarse y el personal de seguridad que no les permite permanecer adentro de las salas son algunas barreras difíciles de superar. En mi opinión, la nena, además de la pérdida de líquido que presentaba, debe haber tenido otras deficiencias (sales por ejemplo) que no estaban en el nivel adecuado. Cuando la encontramos y la trasladamos al hospital se encontraba realmente en muy mal estado”, precisó el profesional.

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