La fotografía corresponde a un complejo de 70 viviendas construidas en la provincia de Chaco, por la fundación "madres", al increíble costo de 280 mil pesos por unidades, promedio por infraestructura.
La realidad es que más allá del efecto rápido, las unidades habitacionales "cobijadas con un plan Nacional", salen una fortuna comparada con otras posibilidades. Atrás de la solución que aparece como colectiva, está el curro para uno solo.
Lo brillante pasa por la "enérgica" reacción de Camau por brindar "una solución" a los necesitados, aunque el resto de la sociedad no tiene idea que en verdad se esconde otro flagrante negociado.
En la vecina provincia ya sufren las consecuencias de un programa nacional con elevados costos que se contraponen con la calidad de cada unidad habitacional.
El costo de la vivienda social -curro de Nación con las madres de Plaza de Mayo- se cuadriplicó en un lapso de seis años.
No hay dudas que es otro escandaloso robo a los contribuyentes en plena connivencia “entre la Nación y su bebé mimado en la municipalidad” de la Capital.
Como ocurre en gran parte del conurbano bonaerense donde “Hebe construye”, la fundación no tiene ningún tipo de control sobre el "cómo", construye, y cómo confecciona sus costos.
Es indudable la "patente de corso".
Una vivienda de similares concepciones se puede encontrar en internet a un promedio de 60.000 pesos.
Lo triste es que las “viviendas sociales” está probado, son de lamentable calidad, aunque el Gobierno Nacional paga 280 mil pesos por una casa que en realidad le debería salir al estado unos 30 mil pesos teniendo en cuenta la precariedad de los materiales que se utilizan para su construcción.
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