El negocio de la fibra óptica de Roggio detrás del incendio de la línea C

El negocio de la fibra óptica de Roggio detrás del incendio de la línea C
Las estaciones San Martín y Lavalle de la línea que une Retiro con Constitución amanecieron llenas de humo por un incendio que provocaron cables desconectados. Los metrodelegados denunciaron la negligencia de una empresa tercerizada de Roggio con el que explota el tendido de fibra óptica. Macri aún no le quitó el negocio, pese a que la ley de traspaso se lo permite.

Un incendio en una cabina eléctrica mantuvo hoy paralizado cuatro horas el servicio de la línea C del subte, donde el humo invadió el túnel en las estaciones San Martín y Lavalle.

El hecho se produjo a las 5.30, cuando se generó un foco ígneo en una central eléctrica situada a la altura de la estación San Martín, lo que paralizó el funcionamiento del servicio que une Constitución y Retiro. Tras cuatro horas de suspensión del servicio la línea C volvió a circular con un recorrido reducido entre la estación cabecera Constitución y Diagonal Norte, situada debajo del Obelisco, donde se conecta con las líneas B y D.

La empresa concesionaria Metrovías informó que en la estación San Martín donde se originó el humo que motivó la interrupción de la línea fueron hallados cables de tensión desconectados y faltantes que ocasionaron un sobrecalentamiento en el sistema de corriente originando la humareda en la estación.

Desde la empresa del Grupo Roggio señalaron a LPO que no agregarán ninguna información hasta tener los resultados de las pericias policiales. Desde la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), que ahora controla el subte, no descartaron la hipótesis de un sabotaje.

Sin embargo, el vocero de los metrodelegados, Enrique Rositto, señaló a LPO que el incidente se debió a una negligencia de una de las empresas con las que Roggio terceriza una serie de negocios que tiene bajo tierra.

El gremio envió personal que constató que entre los cables mal instalados que provocaron el incendio eran parte del tendido de fibra óptica con el que Roggio provee servicios de telefonía IP e internet a empresas.

“Hay una falta de control de Metrovías y de Sbase hacia las empresas tercerizadas, que trabajan de noche y no utilizan materiales avalados por norma Iram”, aseguró Rositto y agregó que “después de Cromañón te exigen materiales ignífugos”, una disposición que según el gremialista no es respetada por las subsidiarias de Roggio.

El negocio continúa

Además de ostentar la concesión del subte desde 1994, el Grupo de Benito Roggio controla entre otras cosas los alquileres de locales comerciales en las estaciones y pasarelas del subte; el asesoramiento a los sistemas de transporte de Neuquén y de San Pablo y la explotación cesión de los túneles a Metrotel.

Según una investigación de Rafael Gentili, el legislador que más sigue el tema de los negocios de Roggio, en septiembre de 2001, Metronec y Prominente (otra empresa del Grupo Roggio) comenzaron a controlar CPS Comunicaciones S.A., conocida en el mercado como Metrotel. La compañía es proveedora de servicios de telefonía prepaga y básica, obras de instalación de fibra óptica, acceso a internet y conexiones punto a punto e inalámbricas, prestando servicios en Capital Federal, Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Neuquén.

La Ciudad cuenta con un tendido de red de más de 1000 km de fibra óptica, de los cuales más del 50% se extiende utilizando la infraestructura del subte y el ferrocarril Urquiza, explotados por Roggio.

La investigación de Gentili indica que Metrotel cuenta con un tendido de red de alrededor de 500 kilómetros a través de los túneles del subte y que la empresa está exenta del gravamen que debería pagar por utilizar los túneles. Según la Ley Tarifaria, la empresa debería pagar un canon anual de $14.65 por cada metro lineal, por lo que se ahorra de pagar al gobierno porteño la suma de $7.325.000 por año.

Lo curioso es que la ley que traspasó el subte a la Ciudad permite expresamente que el gobierno porteño le quite a Roggio los negocios periféricos de la explotación del subte, como los que manejan Metronec y Metrotel. En ese sentido, el gobierno podría utilizar el tendido de fibra óptica para ofrecer su propio servicio.

La Ciudad ya cuenta con un servicio de Wi Fi que se brinda en algunas plazas, bibliotecas y otros lugares públicos, y que también llegó al Metrbous por iniciativa del ministro de Modernizacion, Andrés Ibarra.

La Política Online se comunicó con Sbase para consultar por qué no le quitan la explotación del tendido de fibra óptica a Roggio como estipula la ley de traspaso.

Desde la empresa señalaron que ese tema está formando parte de las negociaciones que el gobierno porteño mantiene con Metrovías para firmar un nuevo contrato de concesión que le extenderá la explotación del subte por dos años más a la empresa del Grupo Roggio.

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