El municipio quiere que el nuevo esquema que diseña empiece a funcionar en marzo. La empresa Esur tendría a su cargo desde marzo la recolección en toda la Ciudad.
Frente a las dificultades para normalizar la recolección de residuos en la Ciudad, el municipio avanza por estas horas en las definiciones para la ampliación de la concesión de Esur, para que la empresa se haga cargo de la basura no habitual que ya no será competencia de las cooperativas.
La idea implica que la compañía adquiera 35 camiones adicionales y contrate más personal para desempeñar esa función, mientras que, según indican desde el municipio, una parte de los 200 cooperativistas que hoy se encargan de ese trabajo serían absorbidos por Esur y otra parte se repartan en otras actividades para el mantenimiento del espacio público.
Como adelantó EL DIA, la medida a implementar consiste en una adenda del contrato original con esa empresa para que se haga cargo del trabajo de recolección que hasta ahora realizaban los cooperativistas: unas 2 mil cuadras de la periferia en la que retiraban los residuos diarios y la basura no habitual de toda la Ciudad.
El replanteo que la gestión del intendente Julio Garro sobre el actual sistema mixto que integran la empresa privada y las cooperativas se enmarca en el deficitario servicio que en ese sentido viene brindando la Comuna, reflejado en la presencia de basura habitual y no habitual en todos los barrios de la Ciudad y numerosas quejas vecinales.
ANALISIS Y AVANCES
Según pudo saber EL DIA de fuentes municipales, la ampliación de la actual concesión de Esur se estaría firmando la semana que viene y duraría -salvo una eventual rescisión- hasta junio de 2017, fecha en la que caducará la prórroga del convenio firmado con la empresa.
Esta función adicional será, según afirmó Garro, enviada al Concejo Deliberante para su refrenda pero, además, contemplará la posibilidad de aplicar “importantes multas” a la empresa concesionaria, en caso de incumplimiento o mal servicio.
En ese sentido, indicó además que “la ampliación del convenio incluye la compra de nuevos móviles que serán utilizados para el control municipal sobre Esur” y reveló que “ahora los camiones tendrán GPS para tener un mejor monitoreo de su trabajo”.
Por otra parte, se calcula que la empresa deberá realizar una inversión en la adquisición de 35 camiones nuevos, que se sumarán a un número similar que ya utiliza para su desempeño habitual.
Según sostienen desde el municipio, el costo del servicio realizado en el futuro por Esur, “costará lo mismo que lo que costaba pagarle a cooperativas: unos 18 millones de pesos mensuales”.
Para el diseño de este convenio, la gestión de Garro mantiene encuentros con el gabinete del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, con el que intercambia experiencias sobre la aplicación de logística y métodos efectivos de recolección.
Entre ellos, se mencionó que ahora la recolección de basura se haría los domingos en lugar de los sábados, además de que trascendió que este nuevo esquema estará acompañado de “una fuerte campaña de concientización de la ciudadanía sobre los días, los horarios y la forma de sacar la basura”.
RECONVERSION
Una de las preguntas que plantea la idea de otorgar a Esur todo el manejo de la recolección de residuos es qué pasará con los 200 cooperativistas que hoy se desempeñan para los residuos no habituales y unas 2 mil cuadras de residuos húmedos.
Desde el municipio aseguraron que un grupo de los bolseros serán absorbidos por la empresa, mientras que otros serán reubicados en distintas funciones del mantenimiento del espacio público en las delegaciones barriales.
Al asumir en diciembre, la idea inicial de Garro era la de mantener el esquema utilizado por la anterior gestión, que consistía en que Esur recolectara los residuos habituales y las cooperativas, los no habituales.
Sin embargo, la acumulación de basura en las calles de la Ciudad se convirtió en un problema sostenido en el tiempo y difícil de resolver con el actual sistema, blanco de fuertes quejas vecinales.
Ahora, el plan que se diseña y que se firmaría la próxima semana en el marco de la emergencia ambiental decretada por el Intendente y refrendada por el Concejo Deliberante, apuntaría a encontrar una solución “momentánea”.
Según adelantan desde el gabinete, el plan consiste en que la medida proporcione “aire” para pensar un esquema de recolección “con la intervención de varias empresas por licitación que intervendrían en cuadrículas de la Ciudad determinadas”, algo que quedará recién para 2017, cuando el contrato con Esur se replantee o dé finalizado.
Emergencia
La declaración de emergencia ambiental fue una de las primeras medidas tomadas por Julio Garro al asumir su mandato en diciembre pasado, una situación que hasta ahora no se ha normalizado


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