El contrato de higiene urbana finalizó el 30 de abril. El intendente Curto convocó para el lunes 5 a una reunión en la cual informará si hay prórroga. El municipio critica la calidad del servicio y la empresa reclama una actualización económica. Asimismo, 340 trabajadores están alertas. Los riesgos de una ciudad sucia.
Previo al feriado, desde la Comuna primero informaron que habría durante el fin de semana largo un servicio reducido de recolección debido a un conflicto salarial; luego, un medio afín al curtismo publicó que estaba resuelto el problema.
Sin embargo, desde el gremio de Camioneros informaron que el tema de fondo es que el 30 de abril venció el contrato y las autoridades municipales aún no llamaron a licitación ni informaron si prorrogarán el contrato. Por eso es clave la reunión convocada por Hugo Curto para el lunes 5 de mayo.
Lo concreto es que de ambas partes admiten el desgaste en el vínculo. Los funcionarios del oficialismo dicen abiertamente que el servicio es malo, pero descartan planes de municipalización. Desde la vereda de enfrente señalan que no es posible mejorar la prestación con los 11 millones anuales - alrededor de 2 millones, en impuestos - , monto que, además, está muy por debajo de lo que pagan en distritos con características semejantes a Tres de Febrero. Según averiguó LaNoticiaWeb, un nuevo contrato podría implicar un aumento superior al 50 por ciento.
Además, se suma al conflicto la pata gremial. Peligra la continuidad de 340 trabajadores que están en estado de alerta.
Por otro lado, una ciudad sucia no es sólo un problema para el hábitat, provoca también gran malestar en la gente, y el jefe comunal no está en condiciones de seguir desgastando su imagen ante los vecinos.

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