Por Fernando GonzalezDe los múltiples frentes que tiene abiertos el gobierno de Cristina Kirchner por causa de la inflación, la negociación que establezca el piso salarial de este año es sin dudas el más importante. De ese resultado dependen el poder adquisitivo de los trabajadores; el equilibrio presupuestario de las empresas y el nivel de conflicto que deberá enfrentar la Casa Rosada.
Del mismo modo que sucede en el conflicto con el campo o en las negociaciones con la oposición en el Congreso, la gestión de Cristina Kirchner pasaría menos sofocones si le dedicara más tiempo a la búsqueda de soluciones que a la apertura de nuevos frentes de combate. Batallas que pierde el Gobierno y que luego perdemos todos.


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