Negaron la libertad bajo fianza del director del FMI y el escándalo se agudiza con el correr de las horas

Se complica cada vez más la situación de Strauss-Kahn, director del FMI y candidato favorito del PS para las presidenciales francesas. Mientras la Justicia le denegó su libertad bajo fianza, se afianza la versión de la mucama que lo denunció por intento de violación.

La Justicia neoyorquina rechazó ayer el pedido de libertad bajo fianza (de u$s1 millón) para el director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn.

El titular del organismo internacional –llamado DSK por los franceses–, está acusado de intento de violación y abuso sexual contra una empleada del hotel Sofitel de Nueva York, hecho que mantiene indignados sobre todo a los franceses, ya que DSK era eventual candidato a presidente.

La jueza de Manhattan, Melissa Jackson, decidió dejar bajo custodia a DSK haciendo lugar a una solicitud de la fiscalía, que expresó su preocupación ante una eventual liberación del político francés, y solicitó que siguiera bajo prisión preventiva.

A medida que la versión de la presunta víctima toma cada vez más fuerza las teorías de complot contra el funcionario pierden peso. En realidad, fue el propio inculpado quien evaluó la posibilidad de que se armara un complot en su contra, en una entrevista que el diario francés Libération realizó a fines de abril y de la que ayer se difundieron algunos extractos.

“Podría sufrir alguna extorsión, por ejemplo de alguna mujer a la que le prometen 500.000 o 1.000.000 de dólares por decir que fue violada en un estacionamiento”, aseguró Strauss-Kahn, como atajándose de lo que finalmente salió a luz.

A los 62 años, el ex abogado de negocios, reconocido economista y con fama de mujeriego, representaba el mayor peligro para el presidente Nicolas Sarkozy en la búsqueda de su reelección. Pero el escándalo sexual generado por este hombre obliga a reordenar el mapa político del Partido Socialista francés para recuperar el poder en el 2012.

Desde que se supo del escándalo, el PS no ocultó su asombro, pero dejó claro que se debía respetar la presunción de inocencia, ya que Strauss- Kahn es (¿era?) el precandidato mejor posicionado para ganar las presidenciales del próximo año.

“Esto es un asunto privado, no político. El PS no está ni debilitado ni descabezado, cuenta con personalidades capaces de dirigir nuestro país, como Martine Aubry

y François Hollande”, manifestó el secretario de Coordinación de los socialistas, Harlem Desi.

“Por fin el PS coincide en declarar a una sola voz”, tituló con ironía un articulo del Libération al afirmar que por primera vez en mucho tiempo las máximas figuras del socialismo mantienen un discurso “coherente” y “lejos de la guerra de egos en la que se encuentra inmerso el partido”.

De todas maneras, tarde o temprano, tanto los integrantes del PS como aquellos que no quieren creer en las atrocidades cometidas por este señor van a tener que aceptar que quien lideraba el partido no es de confiar, ocupe el cargo que ocupare en cualquier organismo internacional.

Sobre todo después de que un informe realizado por diplomáticos franceses en Nueva York indicara que la policía estadounidense encontró arañazos en el torso del director gerente, una clara señal de la defensa de su víctima.

El responsable del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), según el informe, precisó que sus agentes utilizaron un estuche de violación para analizar a la mujer, en la que encontraron “restos con ADN [presumiblemente de esperma]”.

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