“Se necesitan políticas integrales y no programas, leyes o acciones motivados por hechos de alto impacto mediático”.
Por Jorge Cáceres
Hoy se realizará una marcha por la plena implementación de las leyes 26.057, en el ámbito nacional, y 9.848 en el provincial. Proponen un cambio de paradigma en las lógicas de atención y apuntan a restituir los derechos y la palabra a todos los usuarios del sistema de salud y a la comunidad en general, eliminando las lógicas manicomiales, la estigmatización y el encierro.
Desde hace décadas se venía planteando la necesidad de un cambio en la mirada hacia quien tiene una problemática “psicosocial”, “psicoafectiva” o “enfermedad” (“trastorno”). ¿Qué significa esto en la práctica? Que la locura no es ni peligrosa ni contagiosa, que los métodos terapéuticos no deben ser invasivos, sino respetar la dignidad del paciente. Hay que crear equipos interdisciplinarios en hospitales y sanatorios privados para que sea posible, eventualmente, internar a una persona, evitándole aislamientos y reconociéndole sus derechos.
Desde amplios sectores se sostiene que la medicación es sólo un recurso terapéutico, por lo tanto debe evitarse la medicalización en forma excesiva y excluyente. Hoy vemos a niños medicados porque no responden a un modelo esperado.
Se necesitan políticas integrales y no programas, leyes o acciones motivados por hechos de alto impacto mediático. Está demostrado que crear programas específicos de adicciones, ludopatía o violencia familiar por fuera del ámbito de la salud mental, implica dilapidar recursos.
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