“Necesitamos de la madera y minerales; y de los ecosistemas”

“Necesitamos de la madera y minerales; y de los ecosistemas”
Es especialista en Planificación y Gestión de Areas Protegidas y coordinador técnico de la Escuela Latinoamericana de Áreas Protegidas, disertó en el “Iº Simposio de Reserva de Biosfera de las Yungas: 10 años de experiencias y desafíos”.
¿De qué se trata el enfoque que presentó?

La idea es promover la aplicación de un enfoque que se llama Enfoque por Ecosistemas, que es un esquema de cómo gestionar un territorio, que la Unesco lo asumió entre el 2000 y 2002 como con el que se deberían gestionar las Reservas de Biósfera; y siendo esto un simposio sobre el tema, me pareció importante que la gente conociera ese enfoque y que eventualmente conociera los desafíos de investigación para la aplicación del mismo. Es un enfoque de aplicación holístico, que lo que busca es tener una mirada mucho más integradora del territorio, de saber que no deberíamos tener una gestión fragmentada en términos de que por un lado están los de infraestructura, por el otro los de áreas protegidas, y por otro los de minería y forestales, sino que una mirada y un abordaje mucho más holístico y mucho más integrador de todos los elementos, porque al final necesitamos de todo, necesitamos de la madera y los minerales, pero también necesitamos los ecosistemas, y todo lo que esto implica.

¿Cuáles son las bases para la aplicación de este modelo de gestión?

Una muy importante es la participación activa de diferentes sectores; otra base importante es pensar sistémicamente, entender que estamos abordando un sistema social, económico y ecológico. Además el enfoque propone cambios en las escalas de abordaje, pensar no solamente en áreas jurisdiccionales, no hay que decir “hasta aquí llegó la provincia, el municipio o el área protegida”, sino más bien hay que hacerlo como estado organizado que en este caso es el planeta.

¿Qué es lo que prima a la hora de aplicar esta visión?

Realmente lo que prima es la funcionalidad, entendiendo por ello a la capacidad de un territorio o un sistema de satisfacer las necesidades de todos los individuos que lo habitan, incluyendo a los seres humanos, como elementos del sistema, además de los otros individuos. Es una visión antropocéntrica, porque somos los seres humanos los que estamos proponiendo esa visión, entonces lo que prima es mantener los servicios ecosistémicos para las especies naturales o silvestres cómo para el ser humano.

Básicamente la premisa es que los seres humanos tenemos la capacidad de satisfacer sus necesidades sin necesariamente destruir la capacidad de un territorio, y mantener sus procesos naturales que son a su vez los que proporcionan esos bienes y servicios con los que satisfacemos nuestras necesidades.

¿Ya se aplicó éste sistema en la administración de reservas?

En Salta estamos promoviendo la aplicación de este enfoque en el diseño de un modelo de gestión integral que llamamos “Área de Gestión Integrada”, si bien no está implementada en la práctica, ya fue diseñado, y ahora va ser avalado, por lo que estamos en la búsqueda de fondos para empezar a implementarlo. Además de eso el enfoque fue implementado en numerosas áreas de reserva de biosfera de distintas partes del planeta, por ejemplo Bolivia y Colombia. Tiene una gran aplicación, lo que sí es como estos enfoques se avanza en la aplicación, no podemos decir que fue aplicado en un 100 %, pero según se aprende se avanza en su aplicación. En Jujuy probablemente uno de los ejercicios importantes en los que se podría aplicar es, tanto en la Reserva de Biosfera de Yungas como en el Bosque Modelo que es otro esquema de gestión para el cual funciona muy bien este tipo de enfoque.

Durante su disertación sostuvo que en cierta forma las áreas protegidas pueden favorecer al desarrollo productivo, ¿Cómo se explica ésto?

Hay un concepto del que nosotros, los que hacemos conservación, tenemos la culpa. Nosotros hicimos una diferenciación entre conservar y producir, vendimos la idea de “usted conserva o usted produce” pero realmente no es así, ya que son los ecosistemas sanos son los que producen. Por ejemplo Argentina tiene un gran desarrollo en el tema de la soja, entonces se podía decir “o conserva el Chaco o siembre soja”, pero resulta que si se quita todo el bosque chaqueño y pone soja, esa capacidad de producción no va a durar, y se va a perder el suelo, ya sea por erosión eólica o hídrica, porque no tiene el bosque que retiene el suelo, después se va a alterar completamente el clima, va a perder capacidad de producir agua, el clima va a ser más caliente, y va a hacer que la soja no produzca más. Entonces la idea es que produzcan soja, pero que conserven cierta cantidad y de áreas naturales de tal manera que esa combinación no se pierda la capacidad de producción, ni los servicios que puede dar el ecosistema.

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