El obispo diocesano de Santa Cruz y Tierra del Fuego estuvo este fin de semana en Julia Dufour y Río Turbio, acompañando la celebración de los 50 años de sacerdocio del padre Jesús Domaica. Ayer se reunió con el intendente Adolfo y concejales. Abordó temas de actualidad y se manifestó por superar el conflicto permanente: “queremos tener días distintos y días mejores”, señaló.
RIO TURBIO (Corresponsal).- Ayer finalizó la visita que este fin de semana realizó a la cuenca carbonífera el obispo diocesano de Santa Cruz y Tierra del Fuego, puntualmente en Julia Dufour y Río Turbio, acompañando la celebración de los 50 años de sacerdocio del padre Jesús Domaica, párroco del paraje antes conocido como “La Dorotea”.
En el marco de esta visita, ayer en horas de la mañana se reunió con el intendente Claudio Martín Adolfo y los concejales de la localidad Basilio Tcaciuc, presidente del HCD, Carlos Godoy y Walter Belforte.
Luego del encuentro, monseñor Juan Carlos Romanín dialogó con La Opinión Austral para describir el encuentro, donde además abordó los temas de actualidad.
“Todos estamos queriendo salir de este tiempo de conflicto, por eso necesitamos de este tipo de encuentro y de diálogos como para unificar soluciones”, dijo en referencia al reciente conflicto docente que aún no ha finalizado, además de otras situaciones gremiales que no permiten el normal desarrollo de las actividades en la provincia.
“¿Qué pasa ahora? -preguntó Romanín sobre la reconstrucción de las relaciones sociales-, debemos volver a nuestros lugares de trabajo, volver a mirarnos en la calle entre vecinos que nos conocemos desde siempre, pero que no pensamos igual -y apuntó-, toda crisis nos tiene que dar la oportunidad de llegar a algo mejor, porque ya sufrimos y de estos escombros ver qué podemos construir”.
Sobre si todavía existe una nueva posibilidad de que pudiera ser mediador entre el gobierno y el sector docente, en esta instancia de suspensión que registra la medida de fuerza, Romanín respondió “hay que seguir insistiendo en el diálogo, que sea sincero y constructivo y también ofrezco el Obispado como lugar para hacerlo, yo quiero facilitar el diálogo, no ser mediador y en este caso, quiero estar a disposición de toda la sociedad y que sepan que la iglesia es un lugar de encuentro”.
Finalmente, el prelado se refirió a su relación con el gobernador Daniel Peralta, manifestando que “es la misma de siempre, incluso el viernes que fue su cumpleaños nos saludamos. Todos los días rezo por él y por Fabiana Ríos, que son los dos gobernadores de mi Diócesis -y reiteró-, sigo ofreciendo nuestro espacio para el diálogo, porque creo que desde el gobernador al resto de los ciudadanos, tenemos la necesidad de tener días distintos, días mejores y para eso nos tenemos que unir”, finalizó.


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