Por Gustavo Grobocopatel,Presidente de Los Grobo.
Hay una nueva sociedad en donde el rol y el funcionamiento de las empresas está cambiando. También lo está haciendo el funcionamiento del Estado, o debería hacerlo.
En realidad lo que estamos viendo es que las empresas transforman y cambian mucho más rápido que el Estado, pero ahí viene una de las principales responsabilidades que tenemos las empresas y que es tratar de ayudar a que el Estado también cambie, se transforme y a ver cómo podemos juntos involucrarnos. Creo que las transformaciones no son grandes títulos, grandes proyectos o grandes planes quinquenales sino son casos, casos de transformación como es el caso de escuelas del bicentenario donde se logra una articulación entre el sector público y sector privado y vamos juntos tratando de generar un proceso colectivo que implica transformación del Estado, implica transformación de las empresas también, porque las empresas en este caso no usamos más este tipo de cuestiones para hacer un acto que sirva para el acto o que sirva para rellenar el balance anual frente a los accionistas y demás sino porque realmente acá lo anónimo, digamos así, del proyecto focaliza el problema en sí mismo y no lo desfocaliza pensando en otro subproducto como usualmente usamos los empresarios. Entonces el proyecto en sí mismo es un caso para mí de gran interés de un cambio de vinculación de las empresas con el estado con el sector público y es un caso de cambio también de cómo las empresas empezamos a trabajar entre nosotros pensando más en hacer algo juntos que en hacer algo individualmente. Yo creo que esta sociedad que vivimos, es una sociedad donde las empresas tenemos que rediseñarnos, es decir, las empresas aisladas las empresas con límites precisos entre lo que es empresa y lo que no es empresa yo creo que está terminando, el límite entre la empresa y la no empresa es cada vez más difuso. Es decir, hoy los grupos de interés no son solo los accionistas, son también los clientes y los proveedores hasta tal punto de tener duda de si un cliente y un proveedor es parte o no de la empresa, entonces esa especie de halo que esta alrededor de la empresa tradicional, empieza a perforar el límite y hace una empresa mucho mas porosa. Por eso es que la empresa empieza a influenciar sobre la sociedad y la sociedad empieza a influenciar sobre la empresa, demandándole transparencia, demandándole que participe mas de las cuestiones sociales y demás, entonces estamos frente a un desafío enorme en las empresas, justamente yo creo que las empresas que logren articular esto, que se logre de alguna forma incorporar este tipo de conceptos a la estrategia y que la responsabilidad social se realice en las empresas, no por temor sino porque es una necesidad competitiva, es una necesidad básica, vamos a lograr que masivamente las empresas empiecen a adquirir este tipo de prácticas y tipo de compromiso y que realmente sea algo que beneficie a todo el grupo de interés, incluido los accionistas que deberían ser parte de un interés favorecidos con este tipo de cambio.
Comentá la nota