orge Aníbal Palacio cumplió un año al frente de la fuerza de seguridad y realizó un balance de su gestión. Destacó el esfuerzo de los comisarios, del personal a su cargo y la relación establecida con el vecino.Autor: Gustavo Charino
Un año puede valorarse de distintas formas. Para un dirigente gremial, tan acostumbrado a permanecer en el cargo de manera indefinida, representa una mínima porción de tiempo. Pero para un DT o un comisario puede significar una eternidad.
El comisario inspector Jorge Aníbal Palacio cumplió el sábado un año al mando de la Policía de Luján. 10 meses más de lo que había pensado estar, tras ver que sus predecesores duraban menos que Caruso Lombardi en Huracán. Por referencias, sabía que Luján era “una picadora de carne”.
Por ese motivo, le dijo a su mujer que no tenía previsto alquilar una casa para radicarse temporalmente en esta ciudad, como lo había hecho en su momento en Villa Gesell, donde también fue comisario. Había que “aguantar la calor con saco” (sic) fue una de sus frases.
-¿Cómo hizo para permanecer en el cargo?
-Todo se origina con el cambio de gestión a nivel provincial. Me convocan el 10 de diciembre para trabajar en Luján y acepté el desafío. A partir de ahí se empezó a trabajar con un grupo de gente. Hubo algunos relevos en algunas dependencias y se fue formando un buen grupo de trabajo alineado a la política de seguridad dispuesta por el Ministerio de Seguridad. Se trabajó intensamente con el fin de estabilizar la seguridad en Luján y lograr que las conducciones de las dependencias tuvieran cierta estabilidad para que el vecino tuviera conocimiento de quién era el comisario y los encargados de los Destacamentos.
-Debió armar un grupo de trabajo con gente que no conocía. ¿Cómo fue esa experiencia?
-Tal cual. Ninguno nos habíamos cruzado en nuestra carrera profesional pero se coordinaron las acciones y estuvimos todos alineados. También tuvimos en cuenta el esfuerzo casi inhumano que hicieron los hombres y mujeres de la Policía de Luján. Sin ese esfuerzo no habríamos podido lograr nuestros objetivos. La política de seguridad que se bajó, que es la que me impone el Ministerio de Seguridad, la supieron interpretar y aplicar al territorio. En lo humano, somos prácticos en la relación, sin ningún misterio. Siempre con la verdad sobre la mesa. Así hemos logrado algo fundamental: que los comisarios y quien le habla hemos ido a las sociedades de fomento de los barrios que estaban convulsionados por el delito y logramos obtener una relación muy directa con los vecinos. También influyó el cambio de comisario del Comando de Patrulla, que es una persona apegada al esfuerzo y eso hace que hoy sigamos trabajando con estos lineamientos.
-¿Imaginó que podía durar un año en Luján?
-No sé si lo imaginaba pero soy una persona de confiar mucho en lo que yo hago. Soy de volcar mucho sacrificio en lo personal porque es lo que hago y me gusta hacerlo desde hace 30 años en esta carrera. Sabía que el desafío era difícil por los antecedentes, donde la durabilidad en el cargo no era de muchos meses. Pero se fue trabajando y acá estamos.
-¿Qué balance hace de su gestión?
-Yo creo que el balance ha sido positivo. Los guarismos delictuales que tiene Luján son positivos. No se va a lograr delito cero, pero los índices delictivos han bajado y en los barrios el delito está contenido con tareas de prevención y con la relación que hemos establecidos con los vecinos, que han sido fundamental. Nos hemos puesto del lado de la víctima y eso ha simplificado las cosas.
-¿Cuál fue el hecho más complicado este año?
-Uno de los hechos más complicado fue ni bien debuté, en el bailable Kalahari, al que primero se caratuló “homicidio”. Después, tuvimos algún sobresalto en abril cuando los índices delictuales habían crecido. Automáticamente y con los lineamientos de la Departamental Mercedes se intervino con distintas tareas operacionales y se logró reducir drásticamente el delito.
-¿Pensé que iba a mencionar el tiroteo entre moteros como el hecho más relevante?
-No sé si fue el hecho más complicado porque no tuvo que ver con la problemática de seguridad de Luján pero sí fue un hecho relevante y muy grave por las circunstancias y características del mismo.
-¿Tiene previsto quedarse por mucho más tiempo en el cargo o visualiza que ese acerca el final de su carrera como policía?
-No lo sé. Como sabrán yo soy nativo de Luján. La superioridad dispondrá si continúo trabajando acá o si lo seguiré haciendo en otro destino.
-¿Notó algún cambio en el Ministerio de Seguridad respecto a la gestión del gobernador Scioli?
-Los lineamientos de trabajo son distintos en el sentido de la relación víctima/policía o vecino/policía. Se hizo mucho hincapié en esa relación. Se está volcando todos los esfuerzos en la prevención.
SIEMPRE DE VISITANTE
-¿El hecho de no ser de Luján es más fácil o más difícil al asumir como jefe policial del Distrito?
-Estoy acostumbrado a trabajar fuera de mi lugar de residencia. Soy nativo de Las Flores, estuve 25 años en La Matanza, después me fui a la Costa y de ahí a Luján. Siempre de visitante.
-El presidente Macri y el intendente Luciani se pusieron puntaje. ¿Usted qué puntaje se pondría?
-No podría. Creo que aprobamos pero es por el esfuerzo del equipo de trabajo, de los comisarios y del personal que están comprometidos y saben que tienen al mismo jefe y un mismo lineamiento de trabajo desde hace un año. Y eso simplifica mucho las cosas. Saben que es lo que tienen que hacer, lo que le gusta y no le gusta al titular, cómo se tienen que hacer las cosas. Hay un plan de trabajo que perdura en el tiempo.
-¿Y qué es lo que le gusta al jefe?
-El compromiso con el vecino y con la víctima. El policía tiene que estar apegado a la víctima, darle contención ante hechos delicados, estar a su lado en los momentos críticos.
-¿Cuáles son los delitos que en los últimos meses ve con mayor preocupación?
-Nos preocupa todo tipo de delito. Hoy en día lo que más preocupa es la violencia de género aunque trabaja muy bien la Comisaría de la Mujer. Los hechos (robos) calificados han bajado considerablemente, se hicieron muchos allanamientos, se secuestró gran cantidad de armas y los resultados están en la vista.
-¿Los delincuentes actualmente son en su mayoría de Luján o vienen de otras ciudades?
-En un 80 o 90 por ciento de los que delinquen son personas que habitan en el Partido de Luján. Hubo algunos hechos importantes que se resolvieron con investigaciones y que fueron puestos a disposición de la Justicia como, por ejemplo, algunas bandas que se dedicaban a cometer ‘entraderas’ en Luján. La mayoría de los delincuentes son de acá.
SIN DEUDAS
-¿Tiene alguna deuda con la sociedad desde su función de policía?
-No. Pienso en seguir trabajando como lo hago desde hace un año.
-¿Cómo toma el hecho de no haber podido detener a los homicidas de los jóvenes Agustín Draghi y Franco “Globito” Tolosa?
-No lo tomo como una deuda con la sociedad porque se está trabajando día a día para dar con ellos. Si bien están en calidad de prófugos de la Justicia, están correctamente identificados como los autores materiales de los homicidios. Una deuda sería si la Policía no lograra identificar a los autores de los hechos.
-¿Ha recibido alguna presión del sector político exigiéndoles mejores resultados?
-No. Cuando en abril vimos que el delito se había disparado se hizo una mesa de trabajo en la que participó la Policía, la Secretaria de Seguridad y el intendente. Se planteó lo que se iba hacer, se desarrolló el plan y dio resultado.
-Este año hubo dos secretarios de Seguridad en el Municipio con perfiles muy diferentes. ¿Qué cambios o qué diferencias notó?
-Yo no tengo quejas para Navarro. El actual secretario de Seguridad es una persona que estuvo en la fuerza, sabe cómo son los refuerzos, los recursos que requiere la institución y cómo aplicarlos. Se trabaja casi en una misma frecuencia.
-¿Hubo recursos humanos y materiales acordes durante este año?
-Los recursos son los justos y necesarios para hacer una buena prevención y han dado un buen resultado. Tenemos todas la cuadrículas cubiertas con su respectivo móvil y si vienen más serán bienvenidos.
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