Hace un año, el arquitecto estadounidense Michael Reynolds y 50 voluntarios de distintos lugares del mundo, comenzaban a fabricar una vivienda en Ushuaia con neumáticos, botellas, restos de lavarropas y latas de gaseosas, algo impensado para la sociedad del Siglo XXI. Era la Nave Tierra, la primera casa autosustentable de Latinoamérica, que hoy, ya es un icono en la ciudad más austral del mundo, y un atractivo novedoso para todos sus visitantes.
Desde el 6 de enero de 2014, y hasta los primeros días de febrero, el reconocido arquitecto y ocho integrantes de su equipo, estuvieron a cargo de la construcción de la vivienda, en Ushuaia, a donde llegaron de la mano de la cantante Elena Roger y del actor Mariano Torre, integrantes de la ONG Grupo Naturaleza Aplicada a la Tecnología.
La responsable del Programa Ushuaia Recicla, Gabriela Sosa recuerda ese momento como si fuera hoy: “el trabajo que llevó la construcción de la casa fue realmente fabuloso, fue un ejemplo haberlo hecho con 70 voluntarios y vecinos interesados en participar; una experiencia maravillosa”.
Acerca del tipo de construcción
Earth Ships, es el tipo de construcción, que tiene su propio sistema de ventilación, son casas diseñadas para potenciar los recursos naturales disponibles. Las ventanas, por ejemplo, están de cara al sol ya que así, asimilan mucho mejor la luz y el calor, y además, tienen la capacidad de producir su propia electricidad, a través de energía fotovoltaica y eólica que se almacena en baterías.
También, se utiliza el aprovechamiento del agua de lluvia y las aguas grises. Los desechos orgánicos del inodoro reciben un tratamiento a través de un sistema de filtros y el agua es reutilizada en los invernaderos donde las plantas reciben nutrientes como humedad y calor. Lo mismo ocurre con el agua utilizada en la ducha. La lluvia y la nieve se depositan en cisternas y luego de ser depurada se utiliza para consumo personal.
“El funcionamiento de la casa se fue evaluando y ajustando y es muy correcto, ya que funcionan todos los sistemas sustentables tal como estaba previsto”, cuenta Sosa, destacando que la vegetación del lugar tuvo una explotación, gracias a los cuidadores de la vivienda.
El significado de Nave Tierra proviene de la palabra Earth Ships. Su diseñador, el arquitecto Michael Reynolds, la bautizó como Tol-Haru.
Un ícono en Ushuaia
En la capital de Tierra del Fuego, la casa autosustentable, Nave Tierra, se ha convertido en un distintivo de la ciudad, y en una atracción para todos los visitantes, que provienen del exterior, y del interior de la Argentina, así como de los residentes de la Provincia.
El año pasado, en inmediaciones de la casa, un grupo de niños realizó por primera vez en la historia, un Juramento Ambiental, oportunidad en la que se declaró el compromiso de los ciudadanos de Ushuaia de proteger y promover el cuidado del medio ambiente.
Para Gabriela Sosa, este tipo de iniciativas son un “disparador de la nueva mente en verde que nos empuja e impulsa a todos, a que a diario hagamos algo por un mundo mejor, conservando lo que tenemos y mejorando las cosas que por ahí hemos dañado por el desarrollo de la vida misma”.
Más de 3 mil personas ya conocieron la Nave Tierra
Carla Bisignani, es una de las personas que está a cargo del cuidado de Nave Tierra, ella se encarga del regado de las plantas y de constatar que todo funcione como debe ser, y además de recibir a los visitantes.
“Muchas de las personas que vienen a visitar la casa se sorprenden, hay gente que viene sabiendo de qué se trata y otro tanto, pasea por la ciudad y llega al lugar sin saber”, cuenta Carla.
Desde que abrió sus puertas, el lugar ya fue visitado por 3.435 personas, a razón de 300 por mes. La mayor cantidad de gente que conoció Nave Tierra es residente de Tierra del Fuego, y del interior del país, pero también han llegado extranjeros de todo el mundo, atraídos por la emblemática construcción.
Sin embargo, muchos residentes de Tolhuin que viven en la zona de Yehuin o en cercanías de lagos, -donde los sistemas de redes no llegan-, “han venido interesados en la construcción, se han acercado a averiguar sobre las bombas de agua, los molinos eólicos, y todos estos sistemas sustentables”, relató una de sus cuidadoras.
“Las personas se sorprenden gratamente, cuando uno comienza a explicarle cómo son los principios utilizados de autosustentabilidad en este tipo de construcciones, sobre todo en el uso del agua, ya que hay un reciclado de agua importante, que se usa cuatro veces antes que salga de la nave, siendo su último uso, el riego del jardín externo”, explica.
Un recorrido por la casa del futuro
El Sureño recorrió la casa, en compañía de Carla, quien explicó cómo funciona la vivienda autosustentable. Al ingresar a Nave Tierra, lo primero que se ofrece, es ver un video explicativo acerca de los principios de autosustentabilidad, que están aplicados a la construcción.
Después, comienza el recorrido por la vivienda, empezando por la habitación este, donde se muestra por medio de la ‘ventana de la verdad’ que las paredes están construidas con cubiertas y latas.
Luego, se muestra el sistema de calefacción, agua, electricidad, y se finaliza con la producción de alimentos. Se hace hincapié en las diferencias que tiene la construcción y las particularidades.
Nave Tierra, no está lejos de ser como una casa tipo, ya que tiene un baño, una ducha, cocina comedor, y un living habitación.
Días y horarios de visita
La casa está abierta al público para poder ser visitada, allí se dictan charlas y talleres relacionados con el medio ambiente, la casa es el marco perfecto para ese tipo de actividades, ya que adquiere un mayor sentido del cuidado de los recursos naturales.
“Hay servido como cobijo a grupos de niños, turistas y adultos, y de gente que una vez más se inclina por el cuidado del medio ambiente y viene aquí a comentar su proyecto, a interiorizarse y a poner su granito de arena”, celebra la responsable del Programa Ushuaia Recicla.
Hasta el 28 de febrero, la casa autosustentable permanecerá abierta de martes a viernes, de 11 a 19, los sábados y domingos, de 15:00 a 19:00.
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