Después del huevazo que casi recibe en una caminata por San Martín, el diputado ordenó que cualquier evento se haga es espacios cerrados. Además, incrementará la seguridad personal anti escrache.
Lo que hizo reflexionar a De Narváez fue el fallido huevazo que estuvo por recibir en General San Martín cuando paseaba junto al ruralista Alfredo De Angeli por el centro del distrito. En ese momento, el político-empresario caminaba con el indignado ruralista de Entre Ríos custodiado por un grupo de personas que lo siguen en cuanto acto-evento proselitista haya. Un joven intentó acercarse para tirarle un huevo pero sólo fue eso, un intento. Alrededor de diez personas interceptaron al muchacho, que luego se identificó como militante del Movimiento Evita (liderado por Emilio Pérsico), y comenzaron a golpearlo en el piso. La policía intervino y sólo detuvo al joven que -casi- tira un huevo. A las pocas horas fue liberado. El colorado, por su parte, se fue bastante enojado con sus colaboradores. "¿Cómo puede ser que nos pase una cosa así?", cuentan que gritó el diputado.
Como todo lo que dice se cumple y aún más en estas circunstancias, los referentes locales de Unión Pro tienen una misión ante una eventual visita del líder: lograr que los simpatizantes se acerquen hacia donde esté y cuidar que ningún opositor a sus políticas siquiera se arrime a la zona de campaña. Esa fue la orden que partió desde el propio De Narváez y su hombres de máxima confianza están trasmitiendo a los candidatos a concejales en toda la provincia.
En los últimos días, la comitiva que organiza los eventos partidarios del primer candidato a diputado nacional de Unión Pro tuvo que suspender un acto que se iba a realizar en zona oeste por "cuestiones de seguridad", según informaron fuentes a 24CON. La indignación que sintió el empresario fue tal que antes de dirigirse a cualquier localidad del Conurbano "pregunta hasta las entre calles de donde estará", confesó con cierto humor un partidario PRO.



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